Verdemar Ecologistas en Acción ha denunciado la existencia de lo que considera un fondeadero encubierto de buques petroleros procedentes de Gibraltar frente a la Costa del Sol, alertando del riesgo que esta actividad supone para el Mar de Alborán y los espacios protegidos del entorno del Estrecho de Gibraltar.
La organización sostiene que, desde el inicio de los temporales de poniente, decenas de buques cargados con fuel marino permanecen navegando lentamente en círculos en aguas españolas mientras esperan su turno para fondear y realizar operaciones de bunkering, es decir, suministro de combustible a otras embarcaciones.
Una “sala de espera flotante” de petroleros
Según Verdemar, esta práctica convierte el Mar de Alborán en una especie de “sala de espera flotante”, con embarcaciones transportando miles de toneladas de combustible en una zona de alta sensibilidad ecológica. La entidad advierte del riesgo de colisiones, vertidos o accidentes que podrían afectar de forma directa a playas, biodiversidad marina, pesca y turismo.
El colectivo subraya que se trata de un riesgo acumulado, especialmente en condiciones meteorológicas adversas, en un enclave situado entre dos continentes y dos cuencas marinas.
El modelo de bunkering en Gibraltar
La organización ecologista señala que Gibraltar se ha consolidado como uno de los principales puertos de bunkering del Mediterráneo, una actividad que, según denuncia, se ha expandido ocupando espacios protegidos.
Recuerdan que tras el accidente del buque Fedra en 2007 se habilitó un fondeadero exterior de aproximadamente 400 hectáreas dentro del Lugar de Importancia Comunitaria ES6120032 Estrecho Oriental, integrado en la Red Natura 2000. Asimismo, advierten de que en 2025 se proyecta un nuevo fondeadero exterior de más de mil hectáreas en el mismo entorno protegido.
Verdemar sostiene que el fondeo permanente de buques tanque dedicados al suministro de combustible estaría prohibido en ese espacio conforme al Plan de Usos del ZEC Estrecho Oriental.
Denuncia ante Europa y petición de actuación
La asociación ha trasladado estos hechos al Parlamento Europeo al considerar que el modelo de actividad podría vulnerar compromisos ambientales de la Unión Europea, entre ellos los derivados de la Directiva Hábitats 92/43/CEE y del Convenio de Barcelona.
El colectivo denuncia lo que define como un vacío legal que estaría permitiendo la consolidación de estas prácticas y la ampliación progresiva de fondeaderos en espacios marinos protegidos. En este sentido, reclaman una actuación inmediata del Gobierno de España y de la Comisión Europea para evitar que se produzca un incidente ambiental de gran magnitud.
Desde Verdemar insisten en que no se trata de un conflicto local, sino de un problema de alcance europeo que afecta a la protección del Mediterráneo occidental y a los intereses ambientales y económicos de la zona.