Castigo

Trump aparta al puerto de Algeciras de rutas estratégicas en favor de Tánger Med

Washington retira a España de un acuerdo clave tras una investigación por denegaciones de escala en enclave del Estrecho a buques con destino a Israel, en un clima de fricciones políticas y comerciales
El castigo de Trump a España a través del puerto de Algeciras
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Estados Unidos ha decidido excluir a España de un acuerdo de transporte marítimo estratégico, alegando ajustes operativos y de costes, pero en un contexto marcado por una investigación oficial a raíz de la negativa española a permitir escalas de portacontenedores con rumbo a Israel en Algeciras en 2024. La medida implica que las rutas preferentes de carga ahora priorizarán el puerto marroquí de Tánger-Med.

El 22 de julio, la comisionada Rebecca F. Dye confirmó ante la Cámara de Representantes que la Comisión Marítima Federal publicará este año sus conclusiones sobre las prácticas portuarias españolas. Según Dye, el Gobierno español respondió con un escrito legal en el que defendía su soberanía más que justificar las razones concretas para denegar el acceso a puerto.

El conflicto se suma a otros roces diplomáticos, como el contrato del Ejecutivo de Pedro Sánchez con Huawei para almacenar información clasificada, que investiga la inteligencia de la Casa Blanca, o la negativa española a adquirir cazas F-35, interpretada en Washington como un distanciamiento, pese a la relevancia estratégica de las bases de Rota y Morón para la OTAN y EE.UU.

Las consecuencias económicas podrían ser significativas: la Comisión estudia sanciones que alcanzarían los dos millones de euros por viaje para buques con bandera española, además de restricciones al transporte de carga y prohibiciones de entrada a puertos estadounidenses, con un impacto directo en el comercio bilateral.

El acuerdo del que España queda ahora excluida estaba suscrito por American President Lines, que opera portacontenedores —incluidos buques de bandera estadounidense con capacidad para transportar carga prioritaria—, y Maersk Line Limited, participante en el Programa de Seguridad Marítima de EE.UU. (PSM).

Este programa federal garantiza la disponibilidad de una flota mercante con tripulación norteamericana para el Pentágono en situaciones de crisis o despliegues militares. A cambio, las navieras reciben subvenciones condicionadas a mantener rutas internacionales y a integrarse en un marco voluntario de transporte militar que respalda tanto operaciones de defensa como misiones de asistencia humanitaria.

El origen del choque está en noviembre de 2024, cuando España bloqueó la escala en Algeciras de los buques Maersk Denver y Maersk Seletar por sospechas de transportar material hacia Israel. La naviera alegó que la carga era legal y no militar. La decisión provocó desvíos a Tánger-Med y Lisboa y motivó la apertura de la investigación.

El tráfico marítimo entre ambos países ronda los 750.000 TEU anuales, un 4% del volumen total español, con carga de alto valor e insumos industriales críticos. La exclusión amenaza con encarecer la logística, ralentizar suministros y consolidar rutas alternativas fuera de la UE, reduciendo el peso de los puertos españoles en el comercio transatlántico.