Dos vecinos de Algeciras y un tercero procedente de Ceuta han sido condenados a tres años y dos meses de prisión tras protagonizar una peligrosa huida en el Estrecho en la que llegaron a embestir en dos ocasiones a una patrullera de la Guardia Civil mientras transportaban a dos migrantes, uno de ellos menor.
Los hechos se remontan al verano de 2025, cuando los acusados sustrajeron una embarcación recreativa en el puerto deportivo del Saladillo. Posteriormente, se dirigieron hacia Ceuta, donde recogieron a dos ciudadanos marroquíes que pretendían cruzar de forma irregular hasta la costa gaditana.
La intervención se produjo en aguas del Estrecho de Gibraltar, a unas cuatro millas al sur de Punta Carnero, donde los agentes detectaron la embarcación. Lejos de detenerse, los ocupantes ignoraron las órdenes de alto e iniciaron una huida que derivó en una maniobra extremadamente peligrosa, llegando a colisionar en dos ocasiones contra la patrullera oficial.
Finalmente, los tres jóvenes fueron interceptados y detenidos. La sentencia de la Audiencia Provincial de Cádiz en Ceuta recoge que los acusados han reconocido los hechos, lo que ha permitido una reducción de la pena inicialmente prevista, que podía alcanzar hasta los diez años de prisión por delitos contra los derechos de los ciudadanos extranjeros, receptación y desobediencia grave.
Además de la condena de cárcel, los implicados deberán abonar de forma conjunta más de 8.300 euros por los daños causados a la embarcación oficial, así como otros 3.000 euros en concepto de responsabilidad civil al propietario de la lancha sustraída.
Este suceso vuelve a poner el foco en la presión que soporta el Campo de Gibraltar en materia de seguridad marítima y control del tráfico irregular de personas, especialmente en una zona estratégica como el Estrecho.