El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, ha defendido el papel del Puerto de Algeciras como punto estratégico para la entrada de alimentos en la Unión Europea durante una visita al Puesto de Control Fronterizo junto al comisario europeo de Salud y Bienestar Animal, Olivér Várhelyi. Las instalaciones de Algeciras cerraron 2025 con 132.000 certificados de importación y concentraron el 62% de las importaciones hortofrutícolas registradas en España.
La visita sirvió para poner en valor un modelo de organización que el Gobierno comenzó a implantar a finales de 2024 tomando como referencia este enclave, debido a su elevado volumen de tráfico comercial. Según los datos expuestos durante la jornada, el nuevo sistema ha permitido elevar en un 7,5% las inspecciones físicas de productos agroalimentarios en el último año, además de reforzar los análisis de laboratorio sobre pesticidas y otros elementos que afectan a la seguridad alimentaria.
Planas subrayó que el control de las importaciones resulta clave para garantizar que los alimentos procedentes de terceros países cumplan con las normas comunitarias antes de llegar al mercado europeo. En este sentido, recordó que en España existen 45 puestos de control fronterizo, de los que 30 se encuentran en puertos de interés general, y destacó que el sistema español puede servir de referencia en el actual debate europeo sobre la armonización de estos procedimientos.
Durante la visita al recinto portuario, las autoridades comprobaron sobre el terreno el funcionamiento de las inspecciones con una partida de pimientos verdes. El sistema aplica un triple filtro, documental, de identidad y físico, con los dos primeros sobre la totalidad de las partidas y el tercero de forma selectiva en función del riesgo. Además, tanto el ministro como el comisario europeo apuntaron al uso de inteligencia artificial como una vía para mejorar la revisión documental y apoyar la detección de posibles incidencias.
El nuevo esquema de trabajo se apoya también en equipos multidisciplinares y en el refuerzo de las plantillas. En el conjunto del país operan actualmente 581 profesionales en estos puestos, un 20% más que hace cuatro años, mientras que en el recinto algecireño trabaja alrededor de un centenar de personas. El Gobierno sostiene que esta reorganización ha permitido mejorar la coordinación entre servicios y reducir los problemas de acumulación de mercancías.
Por su parte, la Junta de Andalucía respaldó el aumento de los controles y defendió que una vigilancia más exigente sobre los productos importados resulta esencial para evitar situaciones de competencia desleal con los productores europeos. El Ejecutivo andaluz considera que este refuerzo contribuye tanto a proteger al consumidor como a asegurar que agricultores y ganaderos compitan en igualdad de condiciones.