La sombra de Tánger Med y Gibraltar va creciendo en contra de los intereses del Puerto de Algeciras y, por ende, de todo su tejido empresarial. La voz de estos últimos, por medio de Aesba, ha llegado recientemente hasta Madrid, en concreto, hasta la sede de la Marina Mercante. Allí, su nueva directora general, Ana Núñez, ha recibido a una delegación del colectivo, quien se ha encargado de poner encima de la mesa todas las demandas históricas del sector portuario algecireño, que pone el grito en el cielo por la falta de competitividad ante sus vecinos de una manera más que preocupante.
Durante el encuentro, los representantes de la asociación expusieron los graves problemas que afectan a las empresas del sector, como la obligación de preavisar con 48 horas las operaciones fuera de límites, tal como establece el Real Decreto 186/2023. Esta normativa ha provocado un descenso del 35 % en estas maniobras, generando pérdidas anuales de hasta 4 millones de euros, además de limitar la capacidad de reacción ante emergencias en el puerto.
El colectivo también reclamó la urgente modificación del Real Decreto 269/2022, que establece requisitos de arqueo bruto y potencia demasiado elevados para acumular días de mar, lo que impide a muchos titulados acceder a funciones de mando y compromete el futuro de las embarcaciones auxiliares, vitales en la operativa del puerto.
Otro de los aspectos más críticos señalados por Aesba es la falta de un fondeadero exterior operativo en la Bahía, lo que ha derivado en accidentes recientes en el estrecho de Gibraltar, como la colisión entre el Southern Puma y el Louisa Bolten en noviembre de 2024, con vertidos contaminantes, o el siniestro en diciembre entre los buques Gloria Maris y St. Petersburg, que reactivaron la alarma por la desorganización en las zonas de espera marítimas.
La asociación ha advertido que mientras no se toman medidas en este lado del Estrecho, el puerto de Gibraltar ya ha puesto en marcha un segundo fondeadero cerca de la costa española, lo que incrementa la preocupación jurídica, pero demuestra cómo otros enclaves avanzan con rapidez, en contraste con la parálisis en el entorno de Algeciras.
Asimismo, se ha insistido en la necesidad de que se materialice un centro de formación marítimo-portuario en el Campo de Gibraltar, esencial para formar a los profesionales que garantizarán el relevo generacional y la competitividad del puerto en los próximos años. La Dirección General mostró su disposición a colaborar con la Junta de Andalucía para impulsar esta iniciativa.
Desde Aesba confían en que el relevo al frente de la Marina Mercante sea un punto de inflexión tras años de gestiones estancadas y apelan a que se adopten decisiones firmes que refuercen la seguridad, la sostenibilidad y el liderazgo del puerto de Algeciras, pieza clave en la logística del sur de Europa.