El Puerto de Algeciras ha consolidado su papel como referente en el suministro de Gas Natural Licuado (GNL) a buques, alcanzando en 2025 un total de 333.833 metros cúbicos suministrados. Este volumen sitúa al enclave como líder en la Península y entre los tres principales puertos europeos en esta actividad, reforzando su posicionamiento como nodo estratégico en la transición energética marítima.
Uno de los datos más destacados es el crecimiento del bioGNL, combustible de origen renovable, que representó cerca del 16% del total suministrado, con más de 51.900 metros cúbicos. Este avance convierte al puerto en el mayor punto internacional de suministro de este tipo de energía sostenible, permitiendo una notable reducción de emisiones contaminantes y contribuyendo a la descarbonización del transporte marítimo.
Este desarrollo ha sido posible gracias a la colaboración entre operadores energéticos y al impulso de infraestructuras que facilitan la conexión entre la producción de biogás en el interior de la península y la demanda creciente del sector marítimo. Empresas como Axpo, Shell o Peninsula, junto a Enagás, han sido claves en la consolidación de este modelo energético.
El impacto de esta actividad va más allá del propio enclave, situando al Campo de Gibraltar como uno de los principales polos de innovación en combustibles alternativos. Actualmente, varias embarcaciones especializadas operan en la Bahía para garantizar el suministro a una flota mundial que incrementa progresivamente el uso de GNL, especialmente en portacontenedores y ferris.
El año 2025 ha supuesto un punto de inflexión para el sector en la Península Ibérica, que ha pasado a desempeñar un papel protagonista en el bunkering sostenible. De mantenerse esta tendencia, España y Portugal podrían superar a los países del norte de Europa en volumen de suministro en los próximos años, impulsados en gran medida por la actividad registrada en Algeciras.
A esta evolución se suma la apuesta futura por otros combustibles alternativos como los e-fuels, entre ellos el e-metanol o el e-amoníaco, vinculados al desarrollo del hidrógeno verde, lo que refuerza la estrategia de posicionamiento del sistema portuario español en la transición hacia un modelo energético más limpio y eficiente.