Con un historial reciente que incluye interceptaciones récord de drogas y operaciones de ayuda humanitaria, el HMS Trent ha regresado a Gibraltar como parte de su despliegue estratégico. Este buque, el tercero de la clase River, se encuentra en el Mediterráneo apoyando a la OTAN en tareas de seguridad internacional.
Durante el último año, el HMS Trent fue sometido a una renovación completa para afrontar cinco años más de servicio activo. En ese tiempo, operó en el Caribe, colaborando con la Guardia Costera de los Estados Unidos y la Fuerza de Tarea Conjunta Interagencial Sur. En esta etapa ejecutó ocho operaciones contra el narcotráfico, interceptando cerca de 10 toneladas de cocaína, valoradas en 750 millones de libras esterlinas. Uno de los hitos fue la primera captura exitosa por parte de la Royal Navy de un narcosubmarino, cargado con más de 2.000 kilogramos de droga.
El buque también jugó un papel esencial en tareas de asistencia humanitaria tras fenómenos meteorológicos extremos en los Territorios Británicos de Ultramar, como el huracán Beryl en las Islas Caimán y la tormenta tropical Ernesto en las Islas Vírgenes Británicas.
Este retorno a Gibraltar refuerza su papel como buque de despliegue avanzado, preparado para responder con rapidez a retos globales y defender los intereses británicos en el extranjero.
El contralmirante Tom Guy, comandante de las Fuerzas Británicas en Gibraltar, valoró positivamente su presencia: “Tener al HMS Trent desplegado aquí permite una mayor flexibilidad operativa, algo crucial para la seguridad colectiva. Estamos encantados de apoyar su misión desde esta base estratégica”.