35M€ de inversión

Así es el nuevo buque insignia de la Guardia Civil que pronto veremos por el Estrecho

En pocos días estrenará el superpatrullero oceánico construido en Vigo 'Duque de Ahumada', diseñado para combatir el crimen organizado y el narcotráfico en aguas estratégicas
Butadura del buque, llevada a cabo a finales de 2024
photo_camera Butadura del buque, llevada a cabo a finales de 2024

El astillero vigués Armón ha culminado la construcción del ‘Duque de Ahumada’, el nuevo buque insignia de la Guardia Civil. Con una inversión de 35 millones de euros, la embarcación será entregada a mediados de este mes en Vigo, en un acto oficial organizado por la Dirección General del cuerpo.

Con 82 metros de eslora, el patrullero oceánico se convierte en la nave de mayores dimensiones y más avanzada de la flota marítima de la Benemérita. Entre sus múltiples funciones, asumirá labores de vigilancia en la bahía de Cádiz y el estrecho de Gibraltar, así como operaciones contra el narcotráfico, la inmigración irregular y el crimen organizado.

El buque cuenta con tecnología de última generación, plataforma para helicópteros, una sala de náufragos con capacidad para más de 350 personas, espacios adaptados para mujeres con hijos y una morgue. Además, dispone de un vehículo sumergible ROV, dos embarcaciones auxiliares —una de intervención con velocidad máxima de 60 nudos y otra de rescate que alcanza los 40—, así como una grúa de seis toneladas y capacidad para transportar cuatro contenedores de 20 pies en cubierta.

El interior está diseñado con altos estándares de confort, lo que permitirá a la tripulación afrontar condiciones meteorológicas adversas y permanecer en alta mar hasta 30 días sin necesidad de tocar puerto. Estas características hacen del buque un recurso clave para garantizar la seguridad en una de las zonas más sensibles de tránsito marítimo internacional.

Bautizado en honor al fundador de la Guardia Civil, el Duque de Ahumada, el navío ya puede verse desde la zona de Beiramar, en Vigo, donde aguarda su partida hacia el servicio activo. Su llegada marcará un hito en la modernización de la flota española, reforzando la capacidad operativa del cuerpo en aguas de gran importancia estratégica.