Vox ha registrado en el Congreso de los Diputados una proposición no de ley con la que pretende que el Gobierno de España exija a Gibraltar y al Reino Unido responsabilidades políticas y económicas por los vertidos de aguas residuales al mar. La iniciativa pone el foco en las consecuencias medioambientales que, según la formación, afectan al entorno del Estrecho de Gibraltar y a las costas andaluzas.
La propuesta será debatida en la Comisión de Transición Ecológica y Reto Demográfico y reclama, entre otras medidas, la construcción de una planta de tratamiento de aguas residuales en el Peñón para poner fin a los vertidos sin depurar que desde hace años generan preocupación entre colectivos ecologistas y administraciones de ambos lados de la Verja.
Según sostiene Vox, la contaminación derivada de estas descargas podría estar teniendo efectos sobre la biodiversidad marina y sobre sectores económicos estratégicos como la pesca o el turismo. Por ello, también solicita al Ejecutivo central que impulse estudios específicos para determinar si existe relación entre estos vertidos y la proliferación de algas registrada en distintos puntos del litoral andaluz.
La formación incorpora además críticas al reciente acuerdo alcanzado entre la Unión Europea y el Reino Unido sobre Gibraltar. A su juicio, el texto no contempla medidas concretas para afrontar los problemas medioambientales vinculados a las aguas que rodean al Peñón ni aborda de manera suficiente la cuestión de los vertidos.
En la exposición de motivos, Vox recuerda que la existencia de descargas de aguas residuales procedentes de Gibraltar ha sido denunciada durante años y sostiene que las autoridades gibraltareñas no han adoptado medidas eficaces para resolver definitivamente el problema. También alude al procedimiento de infracción abierto por la Unión Europea contra el Reino Unido en 2015 por cuestiones relacionadas con la protección ambiental en aguas gibraltareñas.
La iniciativa parlamentaria coincide con las advertencias lanzadas en los últimos meses por colectivos ecologistas como Verdemar Ecologistas en Acción, que han reclamado una mayor vigilancia sobre el estado ambiental de las aguas del Estrecho y la Bahía de Algeciras. En este contexto, la formación considera necesario reforzar las medidas de protección y control sobre el medio marino.
No obstante, la propuesta llega en un momento en el que Gibraltar ya ha dado pasos para abordar esta problemática. El Gobierno gibraltareño aprobó recientemente la construcción de su primera depuradora de aguas residuales, una infraestructura diseñada para tratar hasta 26.000 metros cúbicos diarios y cuya ejecución está prevista durante los próximos dos años.
La futura instalación, proyectada en la zona de Europa Point, pretende poner fin a una situación histórica derivada de la ausencia de un sistema de tratamiento de aguas residuales en el Peñón. Con esta nueva infraestructura, las autoridades gibraltareñas buscan responder a una demanda medioambiental que lleva décadas sobre la mesa y que continúa generando debate político a ambos lados de la frontera.