El ministro principal de Gibraltar, Fabian Picardo, ha defendido con firmeza el acuerdo alcanzado entre el Reino Unido y la Unión Europea para regular las relaciones del Peñón tras el Brexit, asegurando que los beneficios que generará harán inviable cualquier intento futuro de revertirlo. El dirigente gibraltareño considera que la eliminación de la Verja abrirá una nueva etapa de oportunidades económicas y sociales para ambos lados de la frontera.
Durante un encuentro con periodistas españoles celebrado en el Rock Hotel, Picardo afirmó que sería "tonto" cualquier responsable político que pretendiera recuperar barreras o limitar la nueva fluidez fronteriza una vez que comiencen a percibirse sus efectos positivos. A su juicio, el objetivo debe centrarse en convertir el acuerdo en un éxito duradero y no en plantear escenarios de ruptura.
El líder del Gobierno gibraltareño explicó que el tratado contempla mecanismos de revisión y resolución de conflictos, como ocurre en cualquier acuerdo internacional, aunque insistió en que todas las partes implicadas trabajan actualmente para garantizar su correcta aplicación y consolidación a largo plazo.
Picardo también abordó el debate político generado en España en torno al acuerdo y defendió que los ciudadanos valorarán especialmente las ventajas derivadas de una mayor movilidad y de una economía más integrada entre el Peñón y el Campo de Gibraltar. En este sentido, destacó que la cooperación institucional ha sido clave para alcanzar el entendimiento actual.
El ministro principal resaltó además la estrecha colaboración mantenida durante los últimos años entre el Ejecutivo gibraltareño y el Gobierno español, recordando episodios como la gestión de la pandemia o la vacunación de trabajadores transfronterizos. Según señaló, las relaciones entre ambas administraciones atraviesan uno de sus mejores momentos históricos.
Con la vista puesta en el próximo 15 de julio, fecha prevista para la entrada en vigor provisional del acuerdo, Picardo aseguró que el fin de la Verja marcará un antes y un después en las relaciones entre España y Gibraltar. Aunque evitó confirmar detalles sobre posibles actos institucionales, indicó que los esfuerzos actuales se centran en garantizar una transición ordenada y efectiva.
Uno de los aspectos que más interés despierta es la aplicación de los controles Schengen en el aeropuerto gibraltareño. El dirigente confirmó que agentes de la Policía Nacional española realizarán los controles correspondientes, mientras que las autoridades locales mantendrán los filtros internos previstos en el nuevo modelo de gestión fronteriza.
Picardo también se refirió a la preocupación existente entre algunos sectores de la población sobre las consecuencias de una frontera más permeable. En ese sentido, defendió que parte de esos temores tienen un componente histórico derivado de décadas de aislamiento, aunque se mostró convencido de que la apertura generará nuevas oportunidades económicas y laborales tanto para Gibraltar como para municipios vecinos como La Línea.
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Fabian Picardo durante su encuentro con medios de comunicación para abordar el futuro acuerdo sobre Gibraltar.