En la recta final de la aplicación provisional del tratado, el gobierno de Gibraltar se está esforzando concienzudamente en trasladar a medios españoles su versión del acuerdo.
Así, y especialmente representado este esfuerzo en la figura del propio Fabián Picardo, el gobierno del Peñón se afana en conceder entrevistas en medios de comunicación españoles, principalmente en prensa de tirada nacional donde expone su visión del tratado y explica las bondades que, a su juicio, el tratado otorga tanto a Gibraltar como a la comarca del Campo de Gibraltar.
En efecto, en las últimas semanas, algunos de los principales medios de prensa nacionales, como El País, La Razón o más recientemente, El Confidencial, al que seguramente le sigan algunos más, han recogido extensas entrevistas a Picardo en las que el líder gibraltareño trata de explicar cómo el acuerdo alcanzado entre la UE y Reino Unido traerá consecuencias positivas tanto para Gibraltar como para el Campo.
Estas iniciativas en prensa, son continuidad de actos previos en los que el propio Picardo se vio inmerso, como el que tuvo lugar en Madrid en el Nueva Economía Fórum, o en Barcelona en el mismo mes durante el llamado “foro progresista”. Actividades que se suman a otras iniciativas recientes de las autoridades gibraltareñas para dar a conocer el contenido del acuerdo a su sociedad civil y empresarial.
En contraste con esta inusitada y frenética actividad gibraltareña, las autoridades españolas, especialmente el Gobierno central, no parecen creer conveniente realizar acciones similares que permitiesen tanto a los habitantes del Campo de Gibraltar, como al resto de gaditanos y españoles, entender mejor las supuestas bondades del acuerdo que va ser aplicado provisionalmente en breve. Desde un punto de vista de un observador neutro, sin prejuicios ni filias ni fobias respecto al tratado ni a las negociaciones con Gibraltar, y ante esta evidente y notable diferencia en el tratamiento mediático de una y otra parte, cabe preguntarse si esto se debe a que unos tratan de vender el éxito que supone para ellos el tratado, mientras que la otra parte trata de ocultar y que se hable poco de ello.
De nuevo, ¿da la impresión de que las autoridades gibraltareñas se sienten fuertes y cómodas exhibiendo y realizando un gran ejercicio pedagógico sobre el acuerdo, mientras que en la parte española se percibe lo contrario, al menos desde el punto de vista de la ausencia de explicaciones públicas y mediáticas (más allá de las ofrecidas por la comparecencia de José Manuel Albares en el Congreso y la visita del presidente Pedro Sánchez a la zona durante la campaña electoral de las andaluzas).
Es conocido que el acuerdo, oficialmente hablando, se da entre la UE y el Reino Unido, pero a nadie se le escapa que España es la parte principal afectada dentro de Europa y ha formado parte imprescindible de las negociaciones, por lo que a las autoridades españolas implicadas debería tocarles asumir un mayor esfuerzo pedagógico hacia los propios habitantes de la comarca y el resto de ciudadanos españoles.