La entrada en vigor del acuerdo entre la Unión Europea y el Reino Unido sobre Gibraltar ha abierto un intenso debate político en el Campo de Gibraltar. Dos de los principales alcaldes de la comarca, José Ignacio Landaluce, en Algeciras, y Juan Carlos Ruiz Boix, en San Roque, han escenificado dos visiones completamente opuestas sobre las consecuencias que tendrá este nuevo marco de relaciones con el Peñón.
Para Landaluce, el pacto representa una oportunidad perdida para defender los intereses de la comarca. Ruiz Boix, por el contrario, considera que supone un hito histórico que puede marcar un antes y un después en el desarrollo económico y social del territorio.
Landaluce: "Gibraltar sale reforzado y el Campo de Gibraltar vuelve a quedarse atrás"
El alcalde algecireño ha asegurado que el acuerdo "es bueno para Gibraltar, pero malo para el Campo de Gibraltar", al considerar que consolida las ventajas competitivas del Peñón sin incorporar medidas que permitan equilibrar el crecimiento económico entre ambos lados de la frontera.
Aunque reconoce que la desaparición de los obstáculos para los miles de trabajadores transfronterizos tendrá efectos positivos, sostiene que el Gobierno de España ha renunciado a exigir contrapartidas que considera fundamentales para la comarca.
Entre ellas cita un régimen fiscal específico, nuevas infraestructuras, incentivos para atraer inversión y un compromiso firme para impulsar la competitividad del Campo de Gibraltar frente al potente desarrollo económico de Gibraltar.
"Nos han dejado fuera de una negociación que condicionará nuestro futuro"
Uno de los aspectos sobre los que Landaluce ha mostrado mayor malestar es la ausencia de representación directa de la comarca durante las negociaciones.
El alcalde lamenta que, mientras Gibraltar ha defendido sus propios intereses en la mesa de negociación, los municipios campogibraltareños hayan permanecido como "meros espectadores", sin capacidad para influir en un acuerdo que, a su juicio, tendrá efectos durante las próximas décadas.
También critica que el texto no incorpore compromisos claros sobre cuestiones medioambientales que considera prioritarias, como la depuración de aguas residuales procedentes del Peñón o la regulación de los rellenos sobre espacios protegidos.
Ruiz Boix: "Es un hecho histórico que nadie imaginaba hace diez años"
La valoración del alcalde de San Roque es radicalmente distinta.
Durante una entrevista en la televisión municipal, Ruiz Boix calificó la desaparición de la Verja como "un hecho histórico que nadie esperaba" tras el referéndum del Brexit y defendió que el acuerdo constituye "una oportunidad de crecimiento y mejora" para toda la comarca.
El dirigente socialista atribuyó buena parte del resultado al liderazgo del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y considera que el pacto traerá beneficios para los trabajadores transfronterizos, el desarrollo del aeropuerto, la cooperación medioambiental y las futuras relaciones económicas entre Gibraltar y el Campo de Gibraltar.
Optimismo, pero con retos por resolver
Ruiz Boix admite que el acuerdo no solucionará de manera inmediata todos los problemas estructurales de la comarca.
Entre los principales desafíos cita la falta de vivienda, cuestión sobre la que reclama una mayor implicación de la Junta de Andalucía mediante la construcción de vivienda protegida.
También considera necesario avanzar hacia un régimen fiscal especial para el Campo de Gibraltar, similar al existente en territorios como Ceuta, Melilla, Navarra o el País Vasco, una medida que entiende compatible con el nuevo escenario abierto tras el acuerdo.
Dos discursos, un mismo escenario
Las declaraciones de ambos alcaldes reflejan dos interpretaciones políticas muy diferentes sobre el alcance del acuerdo.
Mientras Landaluce pone el foco en los desequilibrios económicos que, a su juicio, seguirán existiendo entre Gibraltar y la comarca, Ruiz Boix centra su mensaje en las oportunidades que puede generar la desaparición de la Verja y la nueva relación con el Peñón.
El futuro del Campo de Gibraltar, en el centro del debate
Con la aplicación del acuerdo prevista para los próximos días, el debate político en torno a sus consecuencias no ha hecho más que comenzar.
Las administraciones locales coinciden en que el nuevo escenario transformará las relaciones entre Gibraltar y la comarca, aunque discrepan profundamente sobre si ese cambio servirá para reducir las desigualdades históricas o, por el contrario, consolidará un modelo en el que el Peñón continúe ampliando su ventaja económica frente al Campo de Gibraltar.
La evolución del periodo transitorio y las futuras negociaciones serán determinantes para comprobar cuál de estas dos visiones termina imponiéndose y qué impacto real tendrá el acuerdo sobre el empleo, la inversión y la calidad de vida de los ciudadanos de ambos lados de la frontera.