La Guardia Civil ha llevado a cabo un nuevo operativo en el paraje de Los Lances, en Tarifa, que se ha saldado con el desalojo y denuncia de 78 vehículos, en su mayoría autocaravanas, instalados de forma irregular en una zona protegida del Parque Natural del Estrecho.
La actuación se desarrolló en las áreas conocidas como Los Carriles y el área recreativa Los Pinos de Arte y Vida, espacios de especial valor medioambiental donde las autoridades detectaron la presencia de numerosos vehículos ocupando terrenos no habilitados para la acampada o el estacionamiento prolongado.
El dispositivo fue ejecutado por agentes del Puesto Principal de Tarifa, que movilizaron a 15 guardias civiles y cinco vehículos todoterreno para desarrollar una intervención que se prolongó durante aproximadamente dos horas.
Según ha informado el Instituto Armado, el objetivo principal de este operativo es prevenir situaciones que puedan comprometer la conservación del entorno natural, especialmente durante los meses de mayor afluencia de visitantes. Entre los riesgos detectados figuran la acumulación de residuos, el peligro de incendios forestales y la circulación de vehículos por espacios no autorizados.
La actuación da continuidad a otro dispositivo similar realizado el pasado mes de abril en este mismo enclave, dentro de la estrategia de vigilancia que mantiene la Guardia Civil en los espacios protegidos del litoral tarifeño.
Desde el cuerpo recuerdan que este tipo de controles forman parte de las labores habituales de protección del medio natural y buscan garantizar el cumplimiento de la normativa vigente en áreas sometidas a regímenes especiales de conservación.
Las autoridades insisten en que durante la estancia en playas, montes o espacios recreativos está prohibido realizar actividades que puedan deteriorar el entorno, como encender fuego, abandonar residuos, circular fuera de las vías autorizadas o alterar la flora y la fauna del lugar.
El Parque Natural del Estrecho constituye uno de los enclaves ambientales más importantes del sur de Europa y recibe cada año miles de visitantes atraídos por sus paisajes, su biodiversidad y su ubicación estratégica entre el Mediterráneo y el Atlántico, motivo por el que las administraciones refuerzan periódicamente los controles para compatibilizar el uso público con la protección del entorno.