El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha elevado el tono contra el Gobierno español tras la negativa a autorizar el uso de las bases militares de Rota y Morón en una ofensiva contra Irán. Desde la Casa Blanca y tras reunirse con el canciller alemán Friedrich Merz, el mandatario ha anunciado su intención de cortar las relaciones comerciales con España, a la que ha definido como un “aliado terrible”.
Durante su comparecencia, Trump afirmó haber trasladado al secretario del Tesoro la orden de “cortar todos los acuerdos” con España, asegurando que no desea “tener nada que ver” con el país. Además, cuestionó el compromiso español en el seno de la OTAN, subrayando que, a su juicio, es el único socio que no ha aceptado elevar el gasto en defensa hasta el 5% del PIB.
El presidente estadounidense también se refirió de forma directa al uso de las instalaciones militares situadas en territorio español. “Podemos usarlas cuando queramos, podemos volar y usarlas, nadie nos va a decir lo contrario”, declaró, poniendo en duda la capacidad de España para impedir operaciones desde las bases de Rota (Cádiz) y Morón (Sevilla).
La controversia se produce después de que el Ejecutivo español rechazara prestar apoyo a la ofensiva iniciada por Washington contra Irán, al considerar que cualquier actuación debe ajustarse al convenio bilateral y al marco del derecho internacional. La decisión ha provocado también el traslado de medios aéreos estadounidenses a otras localizaciones.
Estas declaraciones incrementan la tensión diplomática entre ambos países en un contexto internacional ya marcado por la escalada bélica en Oriente Próximo y por el debate interno en la OTAN sobre el incremento del gasto militar.