España vuelve a reinar en el fútbol mundial dieciséis años después. Un zurdazo de Ferran Torres en la segunda parte de la prórroga decidió la final frente a Argentina y entregó a la selección española su segundo título, tras el conquistado en Sudáfrica en 2010. La victoria por 1-0 culminó un partido controlado durante largos tramos por el equipo de Luis de la Fuente, que encontró el premio a su insistencia cuando la tanda de penaltis comenzaba a aparecer en el horizonte.
El gol llegó en el minuto 106. Pedro Porro envió un centro desde la derecha, Nico Williams devolvió el balón hacia el interior del área y Ferran apareció para superar a Emiliano ‘Dibu’ Martínez. El delantero, que había comenzado el encuentro en el banquillo, asumió así un protagonismo reservado para siempre en la memoria del fútbol español.
La Roja llevó el peso del juego desde el inicio ante una selección argentina replegada y orientada a proteger su portería. Rodri dirigió el centro del campo, mientras Dani Olmo, Lamine Yamal y Oyarzabal intentaban abrir espacios ante una defensa que resistió hasta el tiempo extra. El guardameta argentino sostuvo a su equipo con varias intervenciones y evitó que el marcador se moviera durante los 90 minutos reglamentarios.
El escenario cambió definitivamente en el descuento de la segunda mitad, cuando Enzo Fernández fue expulsado por doble amonestación. España afrontó la prórroga con superioridad numérica y aumentó el asedio. Nico Williams llegó a marcar, aunque el tanto fue invalidado por una falta previa señalada sobre Nicolás Otamendi, antes de que Ferran rompiera el empate pocos minutos después.
Argentina trató de reaccionar en el tramo final, pero no consiguió impedir que España protegiera la ventaja hasta el último pitido. El triunfo permite al combinado nacional sumar su segunda Copa del Mundo y situarse junto a Francia y Uruguay entre las selecciones que han levantado dos veces el trofeo.
El título confirma además el ciclo ganador abierto con Luis de la Fuente. La selección ha enlazado la Liga de Naciones de 2023, la Eurocopa de 2024 y el Mundial de 2026, una secuencia que consolida a esta generación entre las más laureadas de la historia del fútbol español. La final coincidió con el partido número 50 del técnico riojano al frente del equipo absoluto.
La celebración también se trasladó durante la madrugada al Campo de Gibraltar, donde numerosos aficionados siguieron el desenlace desde hogares, establecimientos y distintos puntos de reunión. La segunda estrella desató muestras de alegría en municipios como Algeciras, La Línea, San Roque, Los Barrios y Tarifa, que se sumaron a una jornada destinada a ocupar un lugar destacado en la historia del deporte nacional.