Reacción familiar

La hija del sacristán de Algeciras carga contra la sentencia: “No han llamado a esto terrorismo”

Ana Beatriz cuestiona la decisión judicial y reivindica la memoria del sacristán asesinado en 2023 mientras la Audiencia Nacional mantiene el internamiento psiquiátrico del acusado
Imagen de la Plaza Alta de Algeciras, lugar donde se produjo el asesinato de Diego Valencia en enero de 2023.
photo_camera Imagen de la Plaza Alta de Algeciras, lugar donde se produjo el asesinato de Diego Valencia en enero de 2023.

La familia de Diego Valencia ha vuelto a mostrar públicamente su desacuerdo con la resolución judicial sobre el crimen del sacristán, después de que la hija de la víctima difundiera un mensaje en redes sociales en el que rechaza que los hechos no hayan sido considerados terrorismo. En su publicación, difundida tras conocerse la decisión de la Audiencia Nacional, insiste en que el asesinato ocurrido en Algeciras debe ser reconocido como un atentado terrorista.

Ana Beatriz Valencia dirigió unas palabras a su padre en las que lamenta que, a su juicio, la justicia no haya sabido “darle el verdadero nombre” a lo sucedido. En ese mismo mensaje asegura que la familia seguirá defendiendo su memoria y reclamando que el crimen sea definido como un ataque “contra la fe cristiana y la libertad”, dejando patente la distancia entre la interpretación jurídica del caso y el sentimiento que mantiene el entorno más cercano de la víctima.

La reacción llega después de que la Sala de Apelación de la Audiencia Nacional haya ratificado la absolución penal de Yassine Kanjaa, al aplicarle la eximente completa por alteración psíquica. La resolución mantiene su ingreso en un centro psiquiátrico penitenciario por un periodo máximo de 30 años y descarta, por ahora, la vía para condenarlo por terrorismo. El tribunal entiende que no han quedado acreditados elementos como una alteración grave de la paz pública o un estado de terror colectivo, requisitos exigidos para encajar los hechos en ese delito.

Según la sentencia, el acusado sufría en el momento del ataque un cuadro psicótico de filiación esquizofrénica que anulaba sus facultades intelectivas y volitivas. Los magistrados sostienen además que actuó bajo un delirio religioso asociado a esa descompensación, una circunstancia que ha sido determinante para confirmar la medida de internamiento y rechazar una condena penal ordinaria, pese a considerarlo autor del asesinato y de las lesiones cometidas aquel 25 de enero de 2023.

El caso sigue teniendo un fuerte peso emocional en la ciudad y en el Campo de Gibraltar, donde la figura de Diego Valencia permanece muy presente más de tres años después del crimen. Precisamente este año, Campo Gibraltar 24h abordó esa herida abierta en su especial Tres años después del asesinato de Diego Valencia: la noche que Algeciras aún no ha conseguido cerrar, un reportaje centrado en el impacto social, institucional y humano que el asesinato sigue dejando en la ciudad.

La publicación de la hija del sacristán vuelve ahora a situar el foco sobre una causa que continúa muy viva en el debate público. Más allá del recorrido judicial, su mensaje refleja que para la familia la discusión no se limita a una calificación penal, sino también al modo en que se recuerda y se nombra uno de los episodios más dolorosos vividos en la historia reciente de la ciudad.

 
Comentarios