Hábitos laborales

Las empresas pueden exigir fichar al salir a fumar durante la jornada laboral

Una sentencia del Tribunal Supremo respalda que estas pausas no computen como tiempo efectivo de trabajo mientras cae el consumo de tabaco entre jóvenes en España
Restos de colillas en un cenicero durante una pausa laboral fuera del puesto de trabajo
photo_camera Restos de colillas en un cenicero durante una pausa laboral fuera del puesto de trabajo

Una resolución del Tribunal Supremo establece que las empresas están facultadas para obligar a sus trabajadores a fichar cuando abandonan su puesto para fumar, al considerar que estas pausas no forman parte del tiempo efectivo de trabajo. A pesar de tratarse de un criterio fijado en 2023, todavía hay empleados que desconocen su aplicación en el día a día laboral.

El fallo diferencia claramente entre estas interrupciones y el descanso legal reconocido en la jornada, en el que sí está permitido fumar. Fuera de ese periodo reglado, el consumo de tabaco no se considera una necesidad fisiológica, por lo que las compañías pueden descontar esos minutos del cómputo horario. Cada pausa puede suponer alrededor de cuatro minutos, lo que acumulado impacta en la jornada laboral.

Desde el ámbito laboral, algunos trabajadores señalan que suelen compensar esos tiempos prolongando su jornada, mientras que expertos recomiendan optar por pausas más saludables para desconectar. La medida, en cualquier caso, refuerza el control empresarial sobre el tiempo de trabajo efectivo y la organización interna.

Este recordatorio coincide con el endurecimiento de políticas antitabaco en otros países. En Reino Unido, por ejemplo, se ha aprobado una normativa que impedirá fumar a las personas nacidas a partir de 2008, en una estrategia para reducir progresivamente el consumo. La ley incluye además restricciones en espacios como parques infantiles o entornos escolares, así como limitaciones al uso de vapeadores.

En España, la tendencia apunta en la misma dirección. El consumo de tabaco entre jóvenes ha descendido notablemente en los últimos años, situándose en mínimos históricos. Actualmente, el 4,3% de los adolescentes de entre 14 y 18 años fuma a diario, una cifra muy inferior a la registrada en décadas anteriores, cuando alcanzaba cerca del 24%.

Además, el Gobierno trabaja en una nueva ampliación de la Ley Antitabaco, que contempla equiparar los cigarrillos electrónicos al tabaco convencional, prohibir su uso en más espacios públicos y restringir su acceso a menores. Estas medidas se enmarcan en los objetivos europeos de reducir el tabaquismo por debajo del 5% en las próximas décadas, en línea con las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud, que alerta de más de siete millones de muertes anuales relacionadas con el tabaco.

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