La implementación de las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) en muchas ciudades españolas ha cambiado la forma de circular y ha abierto un nuevo frente de incertidumbre para los vehículos matriculados en Gibraltar. Aunque muchos de estos coches cumplen con estándares modernos de emisiones, su situación en España no es clara.
En el sistema español, el acceso a las ZBE depende de las etiquetas medioambientales de la DGT, que clasifican los vehículos según su nivel de emisiones. Estas etiquetas son la referencia utilizada por los ayuntamientos y por los sistemas de control automático mediante cámaras. El problema es que las matrículas extranjeras, incluidas las gibraltareñas, no pueden obtener estas etiquetas ni tienen por qué estar sujetas al modelo vigente de normativa anticontaminación europea (Euro 5, Euro 6, etc.), por lo que no aparecen reconocidas en las bases de datos españolas.
En la práctica, esto provoca que un coche matriculado en Gibraltar pueda ser considerado como un vehículo sin distintivo ambiental, incluso cuando por sus años de vigencia y tecnología podría equivaler a una etiqueta Cero o ECO.
En ciudades donde el acceso a las ZBE se controla electrónicamente, esta falta de reconocimiento puede traducirse en multas o restricciones de acceso, especialmente en grandes núcleos urbanos, ya que, según la Ley medioambiental española, todo municipio de más de 50.000 habitantes debe contar con ZBE. Aunque algunos municipios aplican cierta flexibilidad, no existe por el momento una equiparación oficial entre Gibraltar y la clasificación ambiental española, por lo que los accesos con placa del Peñón a núcleos como Algeciras pueden ocasionar problemas a sus propietarios.
A esta situación se suma una novedad reciente en Gibraltar: la venta de nuevas matrículas personalizadas sin la histórica letra “G” que las autoridades gibraltareñas han sacado al mercado. El estreno ha sido un éxito inmediato: la demanda por combinaciones exclusivas superó todas las expectativas en apenas tres horas, y las ventas de algunas “G-less plates” alcanzaron más de 500.000 libras esterlinas. Estas matrículas personalizadas, que pueden costar desde varios miles hasta decenas de miles de libras, se han convertido en un símbolo de estatus y en una fuente de ingresos muy potente para el Peñón.
Así las cosas, las nuevas matrículas gibraltareñas continuarán sin acceso garantizado a las ZBE aunque, con la firma del futuro tratado entre Reino Unido y la Unión Europea, muchos gibraltareños mantienen la esperanza de que esta situación cambie. No obstante, este asunto, como tantos otros, permanece aún en la incertidumbre que rodea la redacción e implementación real del acuerdo UE–Reino Unido sobre Gibraltar.