La cifra de víctimas del accidente ferroviario de Adamuz, en la provincia de Córdoba, se eleva ya a 39 fallecidos y 152 heridos, de los que 48 permanecen hospitalizados, 24 en estado grave y cuatro de ellos menores. Los equipos de emergencia siguen trabajando sin descanso para excarcelar cuerpos entre los vagones del Alvia, algunos de los cuales han quedado completamente “desintegrados” tras el impacto con el tren Iryo.
El siniestro se produjo el domingo a las 19:39 horas, cuando el tren Iryo 6189 que viajaba de Málaga a Madrid descarriló en una recta por causas aún desconocidas e invadió la vía contigua. Por ella circulaba el Alvia 2384 con destino Huelva, cuyos dos primeros vagones cayeron por un terraplén de cuatro metros. Las tareas de rescate se han visto dificultadas por el difícil acceso al lugar y el amasijo de hierros que dejaron los coches siniestrados.
El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, se encuentra desde anoche en la zona, donde ha descrito la escena como “devastadora”. También el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se ha desplazado al lugar y ha asegurado que se conocerán las causas “con total transparencia”. Los Reyes de España interrumpieron su viaje oficial en Grecia para trasladarse a Córdoba y expresar su apoyo a las víctimas.
Las primeras conclusiones del presidente de Renfe, Álvaro Fernández Heredia, apuntan a que ninguno de los trenes superaba los límites de velocidad —205 km/h el Iryo y 210 km/h el Alvia— en un tramo donde el máximo permitido es de 250 km/h. Se barajan dos hipótesis principales: un problema en la infraestructura ferroviaria o un fallo mecánico del Iryo. La Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) ha asumido la indagación técnica, mientras un juzgado de Montoro dirige las actuaciones judiciales.
En Córdoba capital, junto a la Plaza de Toros, se ha instalado un centro de atención a familiares con psicólogos y personal de emergencias. Además, se han habilitado los teléfonos 061 (para Andalucía) y 953 00 11 49 (para el resto del país) para atender a los allegados. La Guardia Civil ha iniciado la recogida de muestras de ADN en varias provincias para la identificación de los cadáveres.
La circulación ferroviaria en la línea de alta velocidad entre Madrid y Andalucía sigue cortada y no se prevé su restablecimiento inmediato. Los trabajos con maquinaria pesada continuarán durante toda la jornada para retirar los vagones más dañados y esclarecer las causas del que ya se considera el accidente ferroviario más grave en España en décadas.