Tras cinco días de huelga indefinida y días de intensas negociaciones, UGT y la Federación de Empresarios del Metal en Cádiz (FEMCA) han alcanzado un nuevo preacuerdo sobre el convenio colectivo de la industria auxiliar del metal, que afecta a unos 31.000 trabajadores de la provincia.
El secretario general de UGT en Cádiz, Antonio Montoro, ha mostrado su satisfacción por el acuerdo, asegurando que recoge "todas las reivindicaciones planteadas", incluyendo la subida del IPC real, mejoras en el plus de toxicidad hasta el 100% en 2030 y un protocolo específico para los trabajadores fijos discontinuos.
El acuerdo ha llegado tras varios días de desencuentro y movilizaciones que incluyeron enfrentamientos entre trabajadores y Policía. Las negociaciones se habían visto truncadas el pasado domingo, ya que el documento firmado por UGT y FEMCA no recibió el apoyo de las plantillas, teniendo que volver a reunirse, ambas partes, en Sevilla para reconducir la situación.
La representación de CCOO Industria ha declarado que no firmará este convenio porque "no recoge ninguno de los puntos que debería" y hace especial mención al apartado que concierne a los contratos formativos.
Con la desconvocatoria oficial, la industria auxiliar del metal en Cádiz puede retomar la actividad laboral con normalidad, poniendo fin a un conflicto que ha mantenido en vilo a empresas, trabajadores y ciudadanía. Las partes implicadas confían en que este nuevo convenio sirva como base de estabilidad y desarrollo para el sector en los próximos años.