Trabajadores que tienen su actividad en la estación marítima han alzado la voz para denunciar una situación que califican de “insostenible” en el puerto de Algeciras, provocada por la actividad incontrolada de vendedores ilegales de billetes de barco que operan sin ningún tipo de regulación ni supervisión. Son los llamados "chipichangas", que suelen poner todo tipo de excusas a los viajeros, como que las taquillas oficiales están cerradas o que los precios son más altos en éstas, para conducirlos a agencias de fuera de las instalaciones y allí venderles los tickets. Previamente, han pactado con sus responsables una comisión por cada venta, que en la mayoría de los casos es muy elevada y, de este modo, ambas partes salen ganando.
Según advierten los empleados de las navieras y los gestores de los controles de accesos a los embarques, estos individuos se mueven por el recinto invadiendo carriles de circulación y atravesando zonas sin control, lo que supone un grave peligro para conductores y peatones, con riesgos constantes de atropellos. Además, denuncian que se han producido enfrentamientos con trabajadores portuarios, a quienes estos vendedores llegan a amenazar cuando son recriminados por su comportamiento.
“Los algecireños llevamos décadas viendo esta situación sin entender cómo no se actúa con firmeza”, lamentan los sindicatos, que critican la falta de respuesta por parte de la Autoridad Portuaria de la Bahía de Algeciras (APBA), pese a las denuncias reiteradas.
Los representantes sindicales subrayan que la actividad de estos vendedores se interrumpe temporalmente, pero siempre reaparecen, generando un problema estructural que, según sostienen, pone en peligro a trabajadores, usuarios y empresas que operan diariamente en la dársena algecireña.
Ante esta situación, exigen una actuación “resolutiva y definitiva” por parte de las administraciones implicadas. “No puede recaer en los trabajadores y usuarios la responsabilidad de recordar continuamente a las autoridades que están expuestos a esta inseguridad”, concluyen.