El alcalde de Algeciras, José Ignacio Landaluce, ha vuelto a reclamar mejoras urgentes para las infraestructuras del Campo de Gibraltar tras el accidente registrado este martes en la A-7, un siniestro que, según denuncia, provocó un nuevo colapso de tráfico en la principal vía de comunicación de la comarca.
El regidor ha señalado que el accidente, ocurrido poco después de las nueve de la mañana entre Palmones y Guadacorte, en dirección a Algeciras, obligó al cierre de uno de los carriles para facilitar la actuación de los servicios de emergencia. Como consecuencia, se registraron importantes retenciones que afectaron a miles de conductores.
Landaluce considera que este tipo de episodios se repiten con demasiada frecuencia y sostiene que la A-7 se ha convertido en un "punto negro" de la red viaria nacional. En su opinión, la falta de actuaciones por parte del Gobierno central mantiene a la comarca en una situación de aislamiento cada vez que se produce un accidente en esta carretera.
El alcalde también ha relacionado esta situación con el reciente acuerdo sobre la desaparición de la verja con Gibraltar. Según ha afirmado, siete días después del anuncio no se perciben beneficios para la comarca, mientras continúan produciéndose problemas de movilidad que afectan al día a día de los vecinos del Campo de Gibraltar.
En sus declaraciones, el primer edil ha recordado además el compromiso adquirido por el presidente del Gobierno con el denominado Plan Campo de Gibraltar, asegurando que, ocho años después de su anuncio, las inversiones prometidas siguen sin materializarse y que la situación de las infraestructuras continúa siendo insuficiente.
Landaluce ha insistido en que la comarca arrastra importantes déficits tanto en materia de carreteras como de infraestructuras ferroviarias, a los que suma la falta de capacidad energética para atender nuevos proyectos empresariales. A su juicio, estas carencias dificultan la llegada de inversiones, limitan la creación de empleo y frenan el desarrollo económico del territorio.
El alcalde concluye reclamando una respuesta decidida por parte del Ejecutivo central para corregir unas deficiencias que, según sostiene, condicionan el presente y el futuro de la comarca y afectan a la competitividad de uno de los principales polos industriales y logísticos del sur de Europa.