El Ayuntamiento de Tarifa ha querido trasladar un mensaje directo a los colectivos, asociaciones y usuarios afectados por el retraso en la reapertura de la piscina cubierta municipal. En especial, ha mostrado su empatía con quienes requieren terapias específicas en estas instalaciones, asegurando que comprende la urgencia de su situación. "Sabemos que es una necesidad imperiosa para quienes hacen terapia en la piscina, pero estamos ante una situación que escapa al control directo de la administración local", han afirmado.
El nuevo contratiempo se ha producido hoy jueves, justo cuando se realizaban pruebas con una nueva placa electrónica de control en el sistema de deshumectación. El desajuste detectado obliga a continuar con los trabajos técnicos, lo que impide, por el momento, fijar una fecha definitiva para la reapertura de la piscina cubierta. Desde el área de Deportes se insiste en que no se reabrirá hasta que las instalaciones cumplan con todos los parámetros legales y sanitarios exigidos, garantizando así la seguridad y bienestar de la ciudadanía.
En los últimos días, se ha instalado un nuevo colector para mejorar el sistema de bombeo de climatización. Sin embargo, la raíz del problema, la obsolescencia de la deshumectadora, ha generado complicaciones adicionales. Las válvulas antiguas han tenido que ser reemplazadas, junto con varios tubos deteriorados por el paso del tiempo. Además, se han instalado nuevas válvulas de control de presión para asegurar un funcionamiento óptimo del circuito, enfrentándose a una maquinaria con más de 25 años de antigüedad.
Desde el Ayuntamiento, el área de Deportes informa que se están llevando a cabo gestiones para modificar el presupuesto municipal con el fin de invertir en maquinaria nueva. El objetivo es renovar progresivamente las instalaciones de la piscina cubierta y evitar que futuras averías provoquen retrasos tan prolongados. Esta actuación forma parte de un compromiso firme por ofrecer servicios deportivos de calidad y seguros para todos los usuarios.