Tres meses después del hundimiento de la calzada en la N-340 a la altura del Mirador del Estrecho, el tráfico entre Algeciras y Tarifa continúa condicionado por largas retenciones diarias y sin un calendario claro para la solución definitiva. El Ministerio de Transportes trabaja ahora en medidas provisionales para aliviar el colapso circulatorio, entre ellas la habilitación de un segundo carril y la instalación de un semáforo inteligente.
La subdelegada del Gobierno en Cádiz, Blanca Flores, ha confirmado durante una visita a Tarifa que el Ejecutivo estudia recuperar un carril por sentido de circulación en el tramo afectado, aunque con restricciones de velocidad y anchura. La actuación busca reducir las colas que desde febrero afectan a una de las principales conexiones del Campo de Gibraltar, especialmente en jornadas de alta afluencia.
Actualmente, el tráfico se regula mediante un sistema provisional de paso alternativo con semáforos instalado tras los daños provocados por los temporales de principios de año. La situación ha provocado esperas de más de una hora en trayectos habituales y colas kilométricas que, durante el puente de mayo, llegaron hasta la zona de Pelayo.
Como parte de las nuevas medidas, el Gobierno prevé instalar la próxima semana un semáforo inteligente equipado con cámaras, sensores e inteligencia artificial capaz de adaptar los tiempos de paso según la densidad de tráfico en tiempo real. El objetivo es priorizar el sentido con mayor acumulación de vehículos y reducir los tiempos de espera.
El alcalde de Tarifa, José Antonio Santos, ha valorado positivamente los avances anunciados, aunque ha mostrado su malestar por la falta de información durante los últimos meses. El regidor ha reclamado mayor transparencia al Gobierno y una comunicación periódica sobre la evolución de las obras para evitar la incertidumbre que, asegura, sufren vecinos y empresarios.
Desde el Ayuntamiento tarifeño alertan de que el problema ya trasciende el ámbito circulatorio y afecta directamente a la economía local, el turismo y la movilidad diaria de cientos de trabajadores. Comerciantes y empresarios han denunciado pérdidas económicas y problemas de acceso en plena antesala de la temporada alta.
El Ministerio de Transportes sostiene que la complejidad geotécnica del terreno ha ralentizado la búsqueda de soluciones definitivas. Como medidas de emergencia ya ejecutadas, se realizó la reconstrucción parcial de la calzada y la instalación de una pantalla de micropilotes para evitar el colapso del talud costero.
Mientras continúan los estudios técnicos sobre la solución final, el Gobierno sigue sin concretar plazos ni presupuesto para la reparación definitiva de la N-340, una situación que mantiene la preocupación en toda la comarca ante el aumento del tráfico previsto durante el verano y la próxima Operación Paso del Estrecho.