El consejero, Antonio Sanz, califica la situación de "muy difícil"

Desalojan a más de 2.000 personas por el incendio descontrolado en Tarifa

El fuerte viento ha avivado un fuego en la Sierra de la Plata, obligando a evacuar hoteles, viviendas y playas en una operación complicada por la escasa infraestructura de salida
Imagen aérea del Plan Infoca
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El incendio declarado en el término municipal de Tarifa, en la Sierra de la Plata, mantiene en vilo a vecinos y autoridades debido a su rápida propagación favorecida por el fuerte viento, que ha duplicado la intensidad prevista por los modelos meteorológicos. Las llamas, originadas por focos secundarios que se desplazaron hasta 500 metros de la cabeza del fuego, han obligado a activar un amplio despliegue de medios aéreos y terrestres.

Según el consejero de Presidencia de la Junta de Andalucía, Antonio Sanz, se encuentran operativos más de 14 medios aéreos, entre helicópteros pesados y ligeros, aviones anfibios y de coordinación, además de múltiples parques de Bomberos y unidades del Infoca. El dispositivo se ha centrado especialmente en el flanco izquierdo, para proteger las zonas urbanizadas, y en el flanco derecho, que amenaza terreno forestal.

La prioridad de las últimas horas ha sido proteger las playas de Atlanterra, la playa de los Alemanes y los hoteles y viviendas colindantes. Como medida preventiva, se ha ordenado el desalojo de más de 2.000 personas, incluyendo huéspedes de hoteles como el Meliá y el Cortijo, así como residentes. En otras áreas cercanas se ha optado por el confinamiento debido a la alta concentración de humo.

Las operaciones se complican por la limitada infraestructura de evacuación, que dificulta la salida de vehículos hacia la zona de Zahara. A pesar de ello, las autoridades aseguran que la colaboración de la Guardia Civil, Policía Local, Protección Civil y voluntarios ha permitido una evacuación ordenada y segura.

El frente derecho del incendio, aunque se desarrolla en una zona de matorral y con menor riesgo para la población, sigue preocupando por su potencial de generar rápidas carreras de fuego. La situación, calificada de “muy difícil” por Sanz, mantiene a todos los recursos volcados en evitar que las llamas alcancen las áreas habitadas.

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