El sendero Arroyo de la Alhaja, situado en el Pinar del Rey, ya luce la Bandera Sendero Azul, un distintivo concedido por la Asociación de Educación Ambiental y del Consumidor (ADEAC) que reconoce la calidad ambiental y la adecuada conservación de este espacio natural de San Roque.
La enseña fue izada en la mañana de este domingo por el teniente de alcalde de Medio Ambiente, Juan Serván, acompañado por los también tenientes de alcalde Óscar Ledesma y Fernando Vega, minutos antes del inicio de la IV Marcha Popular celebrada en este enclave natural.
Con este galardón se reconoce el trabajo del Ayuntamiento de San Roque en la conservación y promoción de este camino, uno de los más frecuentados dentro del Pinar del Rey, considerado uno de los principales pulmones verdes del Campo de Gibraltar. Además, se trata de la única Bandera Sendero Azul concedida en la comarca.
El edil Juan Serván recogió previamente esta distinción en un acto celebrado en la localidad valenciana de Cullera, donde ADEAC entregó los reconocimientos correspondientes a este año. Esta entidad es la encargada de conceder las conocidas Banderas Azules, que certifican el trabajo medioambiental realizado en playas, puertos deportivos y senderos.
En la edición de 2026, ADEAC ha concedido 194 Banderas Senderos Azules en toda España, de las que 45 se incorporan por primera vez. En la provincia de Cádiz han sido reconocidos ocho senderos repartidos entre municipios como Barbate, Rota, Chiclana, Chipiona y San Roque.
El sendero Arroyo de la Alhaja tiene una longitud de 2.010 metros y presenta un nivel de dificultad fácil, lo que lo convierte en un recorrido accesible para visitantes y familias. El itinerario discurre en parte junto al arroyo que le da nombre y atraviesa un bosque mixto donde conviven pinos, alcornoques y quejigos, además de un bosque de ribera con fresnos, sauces, álamos y alisos.
En este entorno también es habitual encontrar rastros de fauna silvestre, como zorros, meloncillos, topos o conejos, además de distintas aves como el pico picapinos, el abejarruco, la abubilla o el cuco. Desde el Ayuntamiento también se trabaja en adaptar el recorrido para personas con movilidad reducida y en impulsar actividades de educación ambiental y visitas guiadas para escolares.