El alcalde de La Línea, Juan Franco, ha celebrado la desaparición de la histórica Verja que separaba la ciudad de Gibraltar y ha asegurado que el acuerdo marca un antes y un después para el municipio. No obstante, ha advertido de que la eliminación de la frontera física supone también el inicio de una nueva fase en la que será necesario afrontar los principales retos que siguen pendientes.
Durante la jornada institucional celebrada este miércoles, el regidor participó junto al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, representantes institucionales y alcaldes de la comarca en el acto que oficializó el derribo de la Verja tras la entrada en vigor del nuevo escenario de libre circulación.
Franco calificó la jornada como una "noticia excepcional" y subrayó la importancia que tiene para miles de trabajadores transfronterizos. "Si no hubiera ocurrido mucha gente se habría ido al paro", afirmó, recordando que alrededor de 16.000 personas cruzan diariamente el paso para desarrollar su actividad laboral.
El alcalde también quiso agradecer personalmente el trabajo desarrollado por Pedro Sánchez y José Manuel Albares durante las negociaciones, así como la colaboración del Ejecutivo británico y del Gobierno de Gibraltar. De forma especial, reconoció la implicación del ministro principal, Fabian Picardo, para hacer posible el desmantelamiento de una de las últimas fronteras físicas de Europa.
Pese al carácter histórico del momento, Juan Franco dejó claro que las necesidades de la ciudad continúan sobre la mesa. Por ello, anunció que a partir de este jueves retomará los contactos con las distintas administraciones para reclamar soluciones relacionadas con la vivienda, las infraestructuras, las pensiones de los trabajadores transfronterizos, la pesca, el medio ambiente o la futura Zona Económica Especial.
El Ayuntamiento prevé además actualizar el memorándum elaborado durante el proceso del Brexit para adaptarlo a la nueva realidad derivada del acuerdo. El documento incorporará tanto las medidas ya ejecutadas como nuevas propuestas destinadas a aprovechar las oportunidades económicas y sociales que abre esta etapa para Campo de Gibraltar.
La jornada estuvo marcada también por un momento cargado de simbolismo cuando, tras la desaparición de los controles fronterizos, Juan Franco cruzó a pie hacia Gibraltar y se fundió en un abrazo con Fabian Picardo. Una imagen que refleja el inicio de una nueva relación entre ambos territorios y que, según el alcalde, debe traducirse ahora en proyectos compartidos y mejoras reales para la ciudadanía.