Las organizaciones AGADEN Ecologistas en Acción y la Federación Local de Asociaciones de Vecinos Inmaculada (FLAVI) han expresado su malestar por la eliminación de arbolado urbano en el área del nuevo paseo marítimo de Poniente, donde se ejecutan las obras del centro comercial Marina Alcaidesa, promovido por la Autoridad Portuaria Bahía de Algeciras (APBA). Las entidades califican los hechos como una tala indebida que afecta a uno de los pocos espacios verdes consolidados del municipio.
Según explican, la intervención ha supuesto la destrucción de un pinar maduro con vegetación autóctona y alto valor ecológico, que servía de refugio a la fauna y contribuía a la regulación climática del entorno. “Se ha perdido un pulmón verde que llevaba décadas creciendo y que ofrecía sombra y equilibrio ambiental”, denuncian.
Desde AGADEN aseguran haber solicitado el proyecto de obra a la APBA sin obtener respuesta, lo que consideran una muestra de falta de transparencia institucional. A su vez, FLAVI ha iniciado un procedimiento de acceso a la información pública para conocer si la tala cuenta con los informes técnicos obligatorios, como exige la ordenanza municipal sobre arbolado urbano, que establece la necesidad de dictamen por parte de la bióloga municipal.
Ambas organizaciones alertan de que La Línea padece un grave déficit de zonas verdes, tal como apunta un estudio internacional que vincula la carencia de espacios naturales con impactos negativos en la salud pública. Por ello, consideran “inaceptable” la pérdida de áreas verdes consolidadas en lugar de su integración en los desarrollos urbanos.
También lamentan la opacidad en la gestión del arbolado urbano, subrayando que en otros municipios los informes de tala son públicos y de fácil acceso. “Aquí, obtener un solo documento requiere un esfuerzo desproporcionado. Así no se puede hablar de transparencia ni de participación ciudadana”, critica Alfonso Torres, presidente de FLAVI.
Finalmente, tanto AGADEN como FLAVI instan a las administraciones a preservar los ejemplares de pino aún existentes en la zona y a actuar con responsabilidad y respeto hacia el patrimonio natural de la ciudad, evitando repetir un episodio que califican de “irreparable para el entorno urbano”.