Aviación civil

Un gestor mixto para el aeropuerto de Gibraltar abre la puerta a recuperar vuelos con la UE

El borrador del tratado prevé una sociedad conjunta entre España y el Peñón para licitar y supervisar la gestión diaria, mientras la base militar de la RAF queda fuera del acuerdo

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photo_camera Último vistazo a la Verja antes del nuevo escenario - FOTO: FJ Benítez

Empresa conjunta para la gestión

El borrador del acuerdo entre el Reino Unido y la Unión Europea relativo a Gibraltar reserva un capítulo específico al transporte aéreo y redefine el modelo de funcionamiento del aeródromo situado en el istmo. El texto plantea la creación de una empresa conjunta entre las autoridades españolas y gibraltareñas que será la encargada de seleccionar, mediante licitación pública periódica, y supervisar a la compañía que lleve el día a día del aeropuerto.

Vuelos con la Unión Europea

El tratado abre la posibilidad de reactivar conexiones aéreas entre Gibraltar y la Unión Europea, rutas que en la práctica han permanecido limitadas o suspendidas durante décadas. Para hacerlo posible, el documento recoge que Gibraltar incorporará a su ordenamiento interno un número reducido de normas europeas de aviación civil, un paso que permitiría encajar la operativa comercial dentro del marco jurídico previsto en el acuerdo.

La RAF, al margen del tratado

El borrador delimita también el alcance del pacto al dejar fuera de su aplicación la base de la RAF ubicada en el mismo recinto. Con esa exclusión, el texto circunscribe el acuerdo a los aspectos civiles y comerciales ligados a la aviación, evitando que el apartado militar forme parte del nuevo esquema de cooperación previsto.

Derechos de tráfico y escalas técnicas

En el apartado de transporte, el documento reconoce que las compañías aéreas de cada parte tendrán, en condiciones no discriminatorias, derecho a sobrevolar Gibraltar sin aterrizar y a realizar escalas no comerciales en el aeropuerto. Estas previsiones se integran en el capítulo de movilidad y apuntan a un marco más estable para la operativa aérea, a la espera de su desarrollo reglamentario.

Impacto local sin medidas urbanísticas concretas

Aunque el texto identifica expresamente el aeropuerto como el situado en el istmo y fija el perímetro de actuación de la sociedad conjunta, no entra en detalles sobre actuaciones urbanísticas ni concreta intervenciones específicas en La Línea de la Concepción. El encaje territorial y sus efectos en el entorno inmediato quedan, por ahora, fuera de un documento que sí dibuja el modelo de gestión compartida y su integración en el nuevo sistema de cooperación.

Un debate abierto en la comarca

La parte aérea del acuerdo se suma al debate institucional que ya se ha activado en el Campo de Gibraltar, donde distintas administraciones reclaman participación y recursos ante el cambio de escenario. En ese contexto, el alcalde de Juan Franco ha insistido en que las decisiones que impacten en La Línea deben contar con la ciudad, mientras desde la Junta de Andalucía se reclama un papel activo en el seguimiento del tratado y un plan de inversiones que acompañe la nueva etapa.