El alcalde de Juan Franco ha comparecido este jueves para fijar la posición oficial del Ayuntamiento de La Línea de la Concepción ante el acuerdo alcanzado entre la Unión Europea, el Gobierno de España y el Reino Unido en relación con Gibraltar. El regidor ha calificado el momento de “histórico”, aunque ha advertido de que la ciudad no puede asumir en solitario el impacto estructural del nuevo modelo transfronterizo.
“Un cambio de paradigma histórico”
Franco ha asegurado que el tratado marcará “un antes y un después” en la relación entre ambos territorios, al suponer la desaparición de la barrera física y la integración en el espacio Schengen. Un escenario que, según ha señalado, pone fin a casi una década de incertidumbre derivada del Brexit y abre un marco distinto para la convivencia y la actividad económica en el entorno del Campo de Gibraltar.
El alcalde ha subrayado que más de 15.000 trabajadores cruzan diariamente la frontera, de los cuales más de 10.000 residen en La Línea, lo que convierte a la ciudad en el núcleo más directamente afectado por cualquier modificación en el modelo fronterizo. “No hablamos de política internacional abstracta, hablamos del día a día de miles de familias”, ha remarcado.
Oportunidades reales… si hay planificación
Desde el punto de vista institucional, el regidor ha reconocido que el acuerdo puede generar mayor estabilidad jurídica para los trabajadores transfronterizos, más previsibilidad y una progresiva reducción de distorsiones económicas vinculadas a las diferencias fiscales.
También ha apuntado a posibles beneficios en términos de dinamización logística y comercial, así como de mejora de la imagen exterior de la ciudad, siempre que exista una planificación adecuada y recursos suficientes.
Sin embargo, ha advertido de que el documento —de más de 600 páginas y remitido en inglés— requiere un análisis exhaustivo y técnico que el Ayuntamiento ya ha iniciado. “Es materialmente imposible evaluar en horas un texto de esta complejidad”, ha reconocido.
Infraestructuras, tráfico y presión urbanística
Uno de los ejes centrales de la comparecencia ha sido el impacto que el nuevo escenario puede tener sobre la movilidad y los servicios públicos. Franco ha alertado del riesgo de un incremento del colapso circulatorio, recordando que la ciudad ya soporta importantes retenciones en los accesos y que la red viaria es limitada.
En este sentido, ha insistido en que la conexión por carretera y la ausencia de enlace ferroviario sitúan a la ciudad en desventaja estructural. “No hay en la Unión Europea un núcleo de más de 100.000 habitantes sin conexión ferroviaria”, ha afirmado, defendiendo que la futura conurbación entre La Línea y Gibraltar debe servir para reforzar reivindicaciones históricas como el tren litoral.
Asimismo, ha advertido del encarecimiento del precio de la vivienda, con promociones que ya superan ampliamente los valores tradicionales del mercado local, lo que podría agravar el acceso residencial para los vecinos.
Exigencia de participación directa
El alcalde ha sido crítico con la forma en que se ha gestionado la información institucional. Aunque ha reconocido reuniones con el Ministerio de Asuntos Exteriores —dirigido por José Manuel Albares— ha lamentado que el Ayuntamiento no haya participado con voz en los encuentros decisivos.
Por ello, ha anunciado que el Consistorio solicitará formalmente su inclusión en los órganos técnicos de seguimiento del tratado, al considerar que la ciudad será la principal receptora de los efectos prácticos del acuerdo.
Además, reclamará financiación específica para movilidad, ordenación urbana e infraestructuras, así como compensaciones por las externalidades estructurales derivadas de la nueva situación.
Pensiones y trabajadores, la principal preocupación
Franco ha puesto el foco en la necesidad de garantizar soluciones claras para el futuro de los trabajadores y de los futuros pensionistas. Aunque el tratado incluye un protocolo específico en materia de Seguridad Social, el alcalde ha señalado que, a primera vista, no se concreta una respuesta definitiva a problemas históricos que afectan a miles de personas.
“El crecimiento compartido solo será real si se protege a quienes sostienen esta economía”, ha afirmado, reiterando que la prioridad municipal es ofrecer estabilidad y seguridad jurídica a los trabajadores.
Llamamiento a la cooperación institucional
Durante su intervención, el alcalde ha citado al profesor de Derecho Internacional Público de la Universidad de Cádiz (UCA), Alejandro del Valle Gálvez, quien aboga por integrar el tratado en una planificación estratégica global que incluya inversiones en infraestructuras, educación y servicios públicos.
En esa línea, Franco ha recordado que el Ayuntamiento elaboró ya en 2016 un documento sobre el impacto del Brexit, actualizado posteriormente, en el que se contemplaban medidas como una posible zona fiscal especial y mayores inversiones estatales.
El regidor ha concluido asegurando que La Línea afronta esta nueva etapa “con responsabilidad y firmeza”, pero dejando claro que no permitirá que se adopten decisiones que afecten a la ciudad sin contar con su participación activa.