El Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de los Comunes ha expresado su respaldo al tratado negociado entre el Reino Unido y la Unión Europea sobre Gibraltar, aunque ha reclamado que el acuerdo sea analizado en profundidad por el Parlamento británico y sometido a votación antes de su ratificación.
La posición del comité ha sido trasladada en una carta enviada al ministro británico para Europa, las Américas y los Territorios de Ultramar, Stephen Doughty. En el documento, firmado por la presidenta del comité, Dame Emily Thornberry, los diputados señalan que el acuerdo puede poner fin a la incertidumbre existente desde el Brexit sobre el funcionamiento de la frontera entre Gibraltar y España.
Según Thornberry, el comité es “muy favorable” a un pacto que permita mantener la fluidez en el paso fronterizo, algo que, según destaca, ha contribuido durante décadas a la prosperidad tanto de Gibraltar como del Campo de Gibraltar.
No obstante, el órgano parlamentario considera imprescindible que el Parlamento tenga la oportunidad de examinar con detalle las disposiciones del tratado, que califican de “complejas y sin precedentes”. El documento, que supera las mil páginas, incluye aspectos novedosos como la posible asociación de Gibraltar al espacio Schengen, así como disposiciones relacionadas con la unión aduanera y el mercado único de mercancías.
El comité advierte además de que todavía existen dudas sobre la aplicación práctica de algunos elementos del acuerdo, así como sobre las disposiciones destinadas a garantizar la soberanía del Reino Unido sobre Gibraltar y la autonomía de sus infraestructuras militares en el Peñón.
El Gobierno británico ha señalado previamente que el tratado será presentado al Parlamento para su examen antes de su ratificación, conforme al procedimiento establecido en la Ley de Reforma Constitucional y Gobernanza de 2010 (CRAG). Este mecanismo obliga al Ejecutivo a presentar el tratado ante el Parlamento durante 21 días de sesión antes de su ratificación.
Durante ese periodo, la Cámara de los Comunes podría aprobar una resolución para impedir la ratificación, lo que activaría un nuevo plazo de revisión. Sin embargo, el comité considera que este procedimiento no garantiza un escrutinio parlamentario suficiente, por lo que ha solicitado que el acuerdo sea debatido y votado expresamente en la Cámara.
Además, los diputados recuerdan que el Parlamento Europeo también deberá aprobar el tratado, por lo que consideran adecuado que el Parlamento británico disponga de una participación similar en el proceso.
El calendario previsto añade presión al debate político, ya que todas las partes implicadas en la negociación pretenden que el acuerdo entre en vigor de forma provisional el 10 de abril, coincidiendo con la puesta en marcha del nuevo Sistema de Entrada y Salida (EES) de la Unión Europea, que automatizará los controles en las fronteras exteriores del espacio comunitario.
Según el comité, esta aplicación provisional podría evitar importantes perturbaciones en la frontera entre Gibraltar y España, ya que, en ausencia del nuevo marco jurídico, España estaría obligada a aplicar plenamente el sistema europeo de control fronterizo desde esa fecha.
Aun así, los diputados insisten en que la aplicación provisional del tratado no debe impedir un proceso de control parlamentario completo, por lo que han pedido al Gobierno británico garantías de que el acuerdo será debatido y votado antes de su ratificación definitiva.