Los pescadores del Campo de Gibraltar y otros puntos de la costa andaluza han recibido un nuevo golpe con la anulación definitiva por parte del Tribunal de Justicia de la UE (TJUE) de los acuerdos pesqueros entre la Unión Europea y Marruecos, lo que deja sin acceso a un caladero esencial para muchas embarcaciones, especialmente las del Golfo de Cádiz.
La sentencia del TJUE considera que estos acuerdos se firmaron sin el consentimiento del pueblo del Sáhara Occidental, afectando directamente a la flota artesanal y de cerco.
El presidente de la Federación Andaluza de Cofradías de Pescadores, Manuel Fernández, ha calificado el fallo como "un varapalo más" para el sector.
La mayoría de las 92 licencias españolas, de las cuales gran parte pertenecen a Barbate, quedarán sin uso, exacerbando una situación ya complicada por la reducción de las cuotas de boquerón y sardina.