Innovación sanitaria

Premiado un proyecto sanitario del Campo de Gibraltar Este por mejorar la detección de la enfermedad renal

La iniciativa PIERCIA mejora la detección precoz y el seguimiento mediante automatización e inteligencia clínica

El proyecto, impulsado en el seno del Servicio Andaluz de Salud (SAS), ha recibido el premio al proyecto más innovador en el ámbito Cardio-Renal-Metabólico dentro de la convocatoria nacional ACCIÓN
photo_camera El proyecto, impulsado en el seno del Servicio Andaluz de Salud (SAS), ha recibido el premio al proyecto más innovador en el ámbito Cardio-Renal-Metabólico dentro de la convocatoria nacional ACCIÓN

El Área de Gestión Sanitaria Campo de Gibraltar Este ha sido reconocida a nivel nacional por el desarrollo del proyecto PIERCIA (Plan de Gestión Inteligente de la Detección, Evaluación y Seguimiento de la Enfermedad Renal Crónica), una iniciativa centrada en mejorar el diagnóstico y control de esta patología mediante herramientas tecnológicas avanzadas.

El proyecto, impulsado en el seno del Servicio Andaluz de Salud (SAS), ha recibido el premio al proyecto más innovador en el ámbito Cardio-Renal-Metabólico dentro de la convocatoria nacional ACCIÓN, promovida por AstraZeneca en colaboración con Wayra y Kunsenm. La propuesta se basa en la automatización de procesos clínicos y el uso de inteligencia artificial para detectar de forma precoz la enfermedad renal crónica y garantizar una atención más equitativa a la población de riesgo.

La iniciativa es fruto del trabajo coordinado de la Comisión de Salud Renal del Área Campo de Gibraltar Este, integrada por profesionales de Análisis Clínicos, Atención Primaria, Nefrología y Medicina Interna. En esta área sanitaria, la enfermedad renal crónica afecta al 20,2% de los mayores de 45 años y al 33,6% de los pacientes con diabetes, una realidad que ha llevado a reforzar los mecanismos de detección.

Desde principios de 2025, el laboratorio clínico ubicado en el Hospital Universitario de La Línea ha incorporado mejoras tecnológicas que permiten que el sistema actúe de forma autónoma. Ante una analítica rutinaria, el programa añade automáticamente pruebas de función renal y albuminuria si el perfil del paciente lo requiere. Además, utiliza biomarcadores como la Cistatina C y algoritmos de clasificación de riesgo basados en criterios internacionales actualizados.

El sistema también incorpora medidas de seguridad farmacológica, revisando la medicación activa y generando alertas cuando detecta tratamientos potencialmente perjudiciales para el riñón o cuando es necesario ajustar dosis. Asimismo, identifica a pacientes en fases avanzadas que habían perdido el seguimiento, activando consultas electrónicas automáticas con Nefrología. En su primer año de implantación parcial, con más de 36.000 evaluaciones renales completadas, el proyecto ha logrado incrementar en un 70% la detección precoz, con el objetivo de consolidarse como modelo exportable a otras áreas del Sistema Nacional de Salud.

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