Tres horas de paros

Más de 300 taxistas del Campo de Gibraltar claman por el abusivo precio de los seguros

Como en el resto del país, los conductores rechazan el brutal incremento de las polizas: "yo he pasado de pagar 800 a 2.100 euros en un año"
Concentración de protesta de taxistas3
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Como ha ocurrido en cualquier punto de la geografía española durante esta mañana del 29 de enero, en el Campo de Gibraltar, los más de 300 taxistas que cuentan con licencia - a excepción de los que cubrían los servicios mínimos establecidos - se han concentrado junto al Real Club Náutico de Algeciras para protestar por las prácticas que consideran abusivas por parte de las aseguradoras.

Denuncian incrementos desproporcionados en las primas de seguros, que en algunos casos han llegado hasta el 300%, haciendo que las pólizas alcancen cifras inasumibles de hasta 7.000 euros anuales. "Yo pagaba 800 euros y ahora me han venido 2.100 euros", confiesa Antonio Muñoz, portavoz del colectivo en Algeciras

Esta brutal subida, más las tasas que tienen que pagar y el elevado precio de los combustibles hacen cada vez más difícil el día a día de estos profesionales. "Como sigamos así, nos vamos a ver obligados a encerrar el taxi y buscarnos otra cosa", confiesa Juan Carlos Serrano, de los taxistas linenses

Además, el sector reclama la exclusión del taxi del cálculo de siniestralidad en el transporte urbano, argumentando que se ven perjudicados por la alta siniestralidad de los vehículos de transporte con conductor (VTC). También exigen una mayor transparencia por parte de las aseguradoras y la supervisión de las pólizas por parte de la Dirección General de Seguros para garantizar la sostenibilidad del servicio. 

En ciudades como Madrid y Barcelona, las protestas han incluido marchas lentas y concentraciones que han afectado significativamente el tráfico. 

Estas movilizaciones, convocadas por asociaciones como la Asociación Nacional del Taxi (Antaxi) y Élite Taxi, buscan llamar la atención de las administraciones públicas para que intervengan y regulen estas prácticas, protegiendo así al sector y garantizando un servicio público de calidad para los ciudadanos. En caso de no haber reacción por parte del Ejecutivo, no se descartan nuevas acciones de protesta

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