La necesidad de encontrar una salida sostenible al problema del alga asiática que invade el litoral andaluz, con especial incidencia en las costas del Campo de Gibraltar y el Estrecho, ha centrado una reciente reunión entre el delegado territorial de Sostenibilidad y Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, Óscar Curtido, y representantes de las empresas Futuralga y Agropellet del Sur. El objetivo del encuentro ha sido explorar fórmulas para dar valor a esta especie invasora dentro de un modelo de economía circular.
Durante la reunión, se destacó la urgencia de transformar esta alga, Rugulopteryx okamurae, en una oportunidad empresarial y medioambiental. La start-up Futuralga, liderada por su CEO Sofía Tristancho, explicó que ha desarrollado envases biodegradables utilizando esta biomasa, pero que su actual clasificación como especie exótica invasora impide su comercialización, obstaculizando proyectos innovadores y sostenibles.
Desde la empresa se ha alertado de que esta barrera normativa no solo afecta al emprendimiento, sino que frena posibles soluciones al impacto ambiental y económico que esta alga genera en zonas pesqueras y municipios costeros del sur de España.
El delegado territorial ha asegurado que la Junta de Andalucía trasladará al Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico la petición de que se permita la valorización controlada de esta biomasa, siempre bajo criterios técnicos y ambientales rigurosos. El objetivo es avanzar en su reutilización en sectores como el envasado sostenible, la agricultura o la cosmética.
Curtido ha subrayado que iniciativas como la de Futuralga deben ser respaldadas institucionalmente por su potencial para generar empleo verde, fomentar la innovación y contribuir a un futuro más sostenible en el litoral andaluz.