La Unión Europea ha decidido retrasar la implementación del Sistema de Entrada/Salida (EES), programada inicialmente para el 10 de noviembre, tras reconocer que Alemania, Francia y los Países Bajos no cuentan aún con los sistemas informáticos adecuados.
Este sistema es vital para registrar de manera digital los datos biométricos de los viajeros y agilizar el control fronterizo, eliminando el tradicional sellado de pasaportes.
El aplazamiento impacta a Gibraltar y al Campo de Gibraltar, áreas con un alto flujo transfronterizo de personas, con más de 15.000 trabajadores que cruzan a diario la Verja para acudir a su puesto, más cuando en los últimos días se temía el caos, como así hicieron llegar a la opinión pública tras el encuentro mantenido con el ministro de Exteriores, José Manuel Albares, en Madrid.
La frontera entre España y Gibraltar, que actualmente recibe un importante número de trabajadores y turistas no pertenecientes al área Schengen, podría haber sido una de las primeras en experimentar la nueva tecnología. Con el retraso, las autoridades locales tendrán más tiempo para adaptar sus infraestructuras y preparar al personal para los cambios.