El consejero de la Presidencia de la Junta de Andalucía, Antonio Sanz, ha manifestado su escepticismo ante la reunión que se celebrará mañana en el Ministerio de Asuntos Exteriores para analizar el avance en las negociaciones sobre Gibraltar. Sanz teme que el acuerdo en discusión conduzca a lo que él denomina una "desigualdad compartida", en lugar de generar una prosperidad equitativa entre Gibraltar y el Campo de Gibraltar.
Sanz criticó la falta de transparencia en el proceso y, según explicó, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, quien ha convocado a los alcaldes de la comarca y a representantes de la Junta para informar sobre las negociaciones, "no da la cara y no nos cuenta lo que está negociando". Añadió que en encuentros anteriores no se ha ofrecido información detallada, lo que considera una actitud "improcedente" por parte del Ministerio.
Sanz insistió en que la Junta de Andalucía debería tener presencia en las negociaciones en Bruselas, ya que se abordan temas que afectan directamente a competencias autonómicas, como el empleo, la sanidad, las prestaciones y el futuro económico de la región.
El consejero expresó su preocupación por la falta de criterio y la improvisación del Gobierno central en la gestión de las negociaciones. En su opinión, se está avanzando hacia un acuerdo desfavorable para el Campo de Gibraltar, ya que no se están equilibrando las condiciones fiscales y socioeconómicas entre ambos territorios. "Es difícil competir cuando a pocos metros el impuesto de sociedades es mucho más bajo", afirmó.
Finalmente, Sanz mostró su inquietud ante la posibilidad de llegar al 10 de noviembre sin un acuerdo, lo que implicaría la aplicación de las normas de Schengen en la frontera con Gibraltar.