El inicio de 2026 ha confirmado una tendencia al alza en el turismo nacional que también podría trasladarse al Campo de Gibraltar, donde el denominado ‘efecto refugio’ está favoreciendo la llegada de visitantes internacionales en busca de destinos seguros. Este fenómeno, vinculado a los conflictos en Oriente Medio, sitúa a España como una alternativa preferente, aunque bajo un escenario marcado por la incertidumbre económica y el encarecimiento de los servicios.
El desvío de turistas desde regiones consideradas menos seguras está beneficiando especialmente a los destinos del sur de Europa. En este contexto, la comarca podría experimentar un incremento de la demanda hotelera y vacacional, especialmente durante los meses de primavera y verano, siguiendo la tendencia nacional que ya apunta a un crecimiento del 2,1% del PIB turístico en el primer trimestre.
Este posible repunte también tendría impacto en enclaves estratégicos como el Puerto de Algeciras, clave para la conectividad y el tránsito de viajeros. La mejora de infraestructuras y conexiones se perfila como un factor determinante para absorber este aumento de visitantes, en un momento en el que el sector insiste en la necesidad de reforzar el transporte, especialmente la alta velocidad.
Sin embargo, el contexto no está exento de dificultades. El incremento de los costes energéticos y del transporte está afectando a la rentabilidad de las empresas turísticas, mientras que la volatilidad en las reservas genera cautela entre los operadores. Además, las incidencias recientes en el sistema ferroviario han evidenciado la fragilidad de algunas conexiones clave para el turismo nacional.
A nivel económico, las previsiones apuntan a que el turismo podría generar más de 4.200 millones de euros adicionales en España gracias a este efecto, aunque parte de este crecimiento podría verse compensado por la reducción del consumo interno y la incertidumbre internacional. En el caso del Campo de Gibraltar, el equilibrio entre oportunidad y riesgo dependerá de la capacidad de adaptación del sector.
Pese a todo, el sector turístico mantiene una visión moderadamente optimista. Si el conflicto internacional se estabiliza, la comarca podría consolidarse como un destino atractivo dentro del mapa nacional, reforzando su papel en una industria que continúa siendo uno de los principales motores económicos.