El Puerto de Algeciras volvió a convertirse en escenario de un importante golpe al narcotráfico gracias a la presión coordinada de la Agencia Tributaria y la Guardia Civil. En una actuación reciente, la Unidad de Análisis de Riesgo (ULAR) frustró un intento de introducir 2.133 kilos de hachís ocultos en los remolques de seis camiones procedentes de Tánger, lo que se saldó con seis detenidos, todos ellos conductores de los vehículos inspeccionados.
El origen de esta operación se sitúa en el domingo 9 de noviembre, cuando los agentes encargados del control fiscal y aduanero detectaron irregularidades en uno de los primeros camiones revisados. Las soldaduras anómalas, ciertos acabados poco habituales y una estructura inferior modificada hicieron saltar las alarmas entre el personal de Vigilancia Aduanera y los guardias civiles de la Compañía de Fiscal y Fronteras.
Tras estas primeras sospechas, un can detector de drogas confirmó la posible presencia de sustancias ilícitas. Los funcionarios llevaron a cabo un registro minucioso que permitió descubrir un sofisticado doble fondo construido dentro de las vigas del semirremolque, un compartimento hueco y soldado con precisión para esconder grandes cantidades de resina de hachís sin ser detectado en controles rutinarios.
Con esta información, la ULAR amplió sus verificaciones sobre otros vehículos similares que llegaban desde Marruecos. Gracias a este análisis más exhaustivo, los agentes localizaron otros cinco camiones que repetían exactamente el mismo patrón de manipulación en sus remolques. En todos ellos se encontraron cargas relevantes de hachís oculta con el mismo método.
La cifra total de droga intervenida asciende a 2.133 kilos de resina, presuntamente vinculados a una misma organización criminal dedicada al tráfico entre Marruecos y diversos puntos de Europa, utilizando vehículos de transporte modificados para tratar de burlar la supervisión portuaria.
Los seis conductores detenidos están siendo investigados como presuntos autores de un delito contra la salud pública. Tanto ellos como la mercancía intervenida, los camiones y el resto de efectos quedaron a disposición de la autoridad judicial, que mantiene abierta la investigación para esclarecer el alcance de la red.