El Campo de Gibraltar se adentra en un episodio meteorológico de riesgo extremo provocado por la borrasca Leonardo, un sistema de comportamiento anómalo que ha disparado todas las alarmas por la magnitud de las lluvias previstas. Los modelos coinciden en señalar a la comarca como uno de los puntos más castigados del sur peninsular, con acumulados excepcionales que podrían desencadenar inundaciones generalizadas.
Las simulaciones meteorológicas más severas sitúan el foco en áreas del interior, como Jimena de la Frontera y San Martín del Tesorillo, donde se contemplan registros superiores a los 500 litros por metro cuadrado en varios días. A estas previsiones se suman otros modelos europeos que refuerzan la posibilidad de un episodio prolongado, con lluvias persistentes y de alta intensidad.
El escenario es especialmente delicado por la situación previa del territorio. Los embalses de Charco Redondo, Guadarranque y Almodóvar rozan su capacidad máxima, mientras que ríos como el Guadiaro, el Hozgarganta o el Palmones presentan caudales muy elevados tras semanas de precipitaciones continuadas. El suelo, completamente saturado, reduce la capacidad de absorción y multiplica el riesgo de desbordamientos repentinos.
Ante este panorama, la Junta de Andalucía ha activado distintos niveles de emergencia y la Agencia Estatal de Meteorología ha decretado alerta roja en puntos clave de la comarca. Municipios como Algeciras, Los Barrios, San Roque y Castellar de la Frontera han puesto en marcha planes de emergencia, con recomendaciones de evacuación preventiva en zonas inundables y habilitación de pabellones para posibles desalojos.
El miércoles se perfila como la jornada más crítica, con previsiones de lluvias torrenciales en el entorno del Estrecho y la sierra, acompañadas de viento muy fuerte de poniente, con rachas que podrían superar los 100 kilómetros por hora y un temporal marítimo significativo. Las autoridades advierten del riesgo de caídas de árboles, desprendimientos, cortes de tráfico y afecciones a suministros.
Los servicios de emergencia, Policía Local, Guardia Civil y efectivos de protección civil permanecen desplegados en toda la comarca, mientras se insiste en un seguimiento constante de los avisos oficiales y en evitar desplazamientos innecesarios. Aunque se espera una progresiva pérdida de intensidad a partir del viernes, la inestabilidad podría prolongarse varios días más.
La comarca afronta así una semana decisiva, con la mirada puesta en el cielo y en la evolución de unos ríos que podrían marcar uno de los episodios hidrológicos más graves registrados en el Campo de Gibraltar en los últimos tiempos.