El portavoz de Vox en Andalucía, Manuel Gavira, ha expresado su firme oposición a la construcción de una mezquita de grandes dimensiones con minarete en Algeciras. Según ha denunciado en una nota de prensa, este proyecto responde a “una política de puertas abiertas” impulsada tanto por PP como por PSOE, que, a su juicio, está fomentando la “islamización” de Andalucía y de España.
Gavira ha reaccionado así al anuncio realizado por Dris Mohamed, portavoz de la comunidad islámica Al Rahma, que informó sobre la compra de un terreno para levantar esta infraestructura religiosa. El representante de Vox considera que esta iniciativa es “la última muestra de un modelo que abre las puertas al islam radical”, y sostiene que esta religión “trata a la mujer como un ser inferior y condena a los homosexuales”.
Para el partido, esta propuesta representa un ejemplo más de lo que llaman una “preferencia institucional” hacia los inmigrantes, afirmando que se les ofrece ventaja en ayudas sociales, acceso a la vivienda y presencia en los centros escolares, donde “se imparte cultura marroquí y lengua árabe”, según las palabras de Gavira.
El dirigente autonómico ha vinculado también esta situación con la inseguridad ciudadana, señalando que “en la última semana se ha detenido en Huelva, Córdoba y Granada a tres ciudadanos marroquíes por vínculos con el terrorismo islamista”, lo que, en su opinión, alimenta el miedo entre los andaluces.
Este anuncio por parte de Al Rahma se produjo tras la sentencia de un juzgado que obliga al Ayuntamiento de Algeciras a ceder espacio en el cementerio municipal de Botafuegos para enterramientos islámicos, una demanda histórica de la comunidad musulmana local, que ahora busca dar un paso más con la creación de un lugar de culto propio.
Las palabras de Gavira no solo apuntan al plano urbanístico y religioso, sino que también se inscriben en el debate más amplio sobre inmigración y convivencia cultural en el Campo de Gibraltar, donde estas cuestiones suelen levantar tensiones políticas y sociales.