Vox elevó este miércoles el tono de su campaña electoral en Algeciras con un discurso centrado en la inmigración, la seguridad y la identidad cultural. Durante una comparecencia celebrada junto al Consulado de Marruecos, representantes de la formación aseguraron que seguirán acudiendo a la ciudad “todas las veces que haga falta” para denunciar lo que consideran consecuencias de la inmigración masiva y de las políticas de regularización impulsadas en España.
El acto estuvo marcado por un mensaje contundente contra la “islamización” de Andalucía y por críticas directas a medidas como el programa de lengua árabe y cultura marroquí o la implantación de menús halal en centros educativos públicos. Desde Vox defendieron que estas iniciativas son incompatibles con los valores culturales que, a su juicio, deben prevalecer en la comunidad andaluza.
Durante la intervención, los dirigentes del partido insistieron en vincular la inmigración con problemas de inseguridad en distintos barrios andaluces. En ese sentido, hicieron referencia a robos, agresiones y situaciones de miedo entre la población, acusando tanto al Partido Popular como al PSOE de evitar este debate durante la campaña electoral.
La formación también aprovechó su visita al Campo de Gibraltar para cargar contra el presidente de la Junta, Juanma Moreno. Vox reprochó al dirigente andaluz que, según su versión, esté más centrado en la imagen pública y en los actos de campaña que en afrontar problemas como la sanidad o la seguridad ciudadana.
Además, los representantes del partido criticaron la gestión del Servicio Andaluz de Salud y señalaron directamente las dificultades existentes en programas de prevención sanitaria como los cribados de cáncer de mama. Vox defendió la necesidad de un “gobierno fuerte” que, según afirmaron, adopte decisiones con mayor firmeza frente a los problemas de Andalucía.
La comparecencia estuvo precedida por la polémica generada en torno a la elección del lugar del acto, frente a la sede consular marroquí en la ciudad. Desde la formación rechazaron las críticas recibidas y defendieron que se trataba de “suelo español”, insistiendo en que no van a dejar de acudir a la comarca pese a las reacciones políticas y sociales provocadas por sus declaraciones.
Con este acto, Vox mantiene una estrategia centrada en endurecer el discurso sobre inmigración y seguridad de cara a la recta final de la campaña. El partido considera que estos asuntos son prioritarios para una parte importante del electorado andaluz y asegura que continuará utilizando este mensaje en los próximos días.