La noche del Viernes Santo dejó en Algeciras una de sus imágenes más sobrecogedoras con la salida de la Hermandad de la Sagrada Mortaja, que volvió a congregar a numerosos devotos en el centro de la ciudad.
El cortejo partió desde su Casa de Hermandad en un ambiente marcado por el silencio, el respeto y la intensidad emocional, características que definen esta procesión dentro del conjunto de la Semana Santa algecireña.
El recorrido atravesó calles céntricas como Teniente Miranda, Blas Infante o Alfonso XI, hasta alcanzar la Plaza Alta, donde se vivió uno de los momentos clave con la estación de penitencia en la parroquia de Nuestra Señora de la Palma.
La hermandad procesionó con un único paso, representando el misterio del Cristo de la Caridad junto a María Santísima de la Piedad, en una escena que invita al recogimiento y que destaca por su fuerza simbólica y estética sobria.
La Carrera Oficial, celebrada en plena noche, volvió a reunir a numerosos espectadores, consolidándose como uno de los puntos de mayor seguimiento dentro del itinerario.
Con su recogida, la Sagrada Mortaja puso fin a una de las salidas más significativas del Viernes Santo, reafirmando su papel dentro de la Semana Santa del Campo de Gibraltar, donde la tradición y la devoción siguen marcando el pulso de la ciudad.
