Impacto portuario

El Puerto de Algeciras alerta del desvío de 7.400 millones por la tasa europea de emisiones

Gerardo Landaluce pide a la Comisión Europea ajustes para compatibilizar objetivos climáticos y competitividad del sistema portuario

Representantes institucionales durante la presentación en Bruselas de los resultados del Observatorio sobre el impacto del EU-ETS en los puertos europeos
photo_camera Representantes institucionales durante la presentación en Bruselas de los resultados del Observatorio sobre el impacto del EU-ETS en los puertos europeos

El Puerto de Algeciras ha trasladado a las instituciones europeas su preocupación por el impacto del sistema de comercio de emisiones (EU-ETS) en la competitividad de los puertos comunitarios, tras la presentación en Bruselas de los primeros resultados del Observatorio de Puertos del Estado. El informe confirma una pérdida de competitividad, conectividad y estabilidad frente a enclaves de terceros países no sujetos a esta regulación.

La jornada, organizada por la Organización de Puertos Europeos (ESPO), contó con la apertura del presidente de Puertos del Estado, Gustavo Santana, y la exposición técnica de los indicadores por parte del director de Planificación y Desarrollo de Puertos del Estado, Manuel Arana. La clausura corrió a cargo del presidente de la Autoridad Portuaria de la Bahía de Algeciras y vicepresidente de ESPO, Gerardo Landaluce, quien intervino ante representantes de la Comisión Europea y de la Dirección General de Acción por el Clima (DG CLIMA).

Durante su intervención, Landaluce advirtió del desvío de inversiones que podría producirse en los próximos años como consecuencia de la aplicación del ETS. Según los datos presentados, hasta 7.400 millones de euros podrían trasladarse a puertos del entorno europeo situados en países terceros, lo que implicaría un incremento estimado del 60 % en su capacidad operativa y una posible reducción de empleo en instalaciones comunitarias.

El nuevo régimen de comercio de derechos de emisión entró en vigor el 1 de enero de 2024, aunque desde 2020 el enclave algecireño venía alertando de posibles disfunciones, como el desvío de buques y tráficos hacia puertos cercanos a la Unión Europea no afectados por la normativa, con la consiguiente fuga de emisiones de CO₂ fuera del espacio europeo.

Ante este escenario, el responsable de la dársena del Estrecho defendió la necesidad de abrir un diálogo constructivo con la Comisión y la DG CLIMA, ahora que existen datos objetivos que cuantifican el impacto. El objetivo, subrayó, es introducir los ajustes necesarios para que se puedan alcanzar los objetivos climáticos sin erosionar la competitividad del sistema portuario europeo.