El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha recibido la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) favorable para electrificar los 73,6 kilómetros de la línea ferroviaria entre Bobadilla y Ronda, un tramo incluido en la histórica línea Bobadilla-Algeciras, y cuya modernización es fundamental para impulsar el tráfico de pasajeros y mercancías hacia el sur peninsular.
Este visto bueno, emitido por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, permite culminar la fase de planificación y abrir paso a las siguientes fases del proyecto: la redacción definitiva y la ejecución de obras. La actuación forma parte del proceso de renovación integral de la línea, clave para mejorar la conexión del Puerto de Algeciras con la red europea y reducir la huella ambiental del transporte.
El proyecto prevé la electrificación en 25 kV mediante catenaria CA200, la instalación de nuevos centros de autotransformación y ajustes en la infraestructura para adaptar los primeros 20 kilómetros a los nuevos requerimientos técnicos. Esta mejora supondrá mayor fiabilidad, eficiencia energética y una importante reducción de emisiones contaminantes, alineada con los objetivos de descarbonización del transporte.
No obstante, esta noticia, aunque esperada y muy positiva, vuelve a poner el foco en la lentitud desesperante con la que se ejecutan las mejoras ferroviarias en el Campo de Gibraltar. La conexión ferroviaria con Algeciras, uno de los nodos logísticos más importantes del sur de Europa, continúa sin electrificación en gran parte de su trazado, a pesar de las demandas reiteradas de empresarios, ciudadanía y responsables del puerto, que denuncian el retraso crónico de una obra clave.
Mientras el resto del país avanza con trenes de alta velocidad y redes modernas, la línea ferroviaria a Algeciras sigue relegada, con tramos de vía única y sin electrificar, lo que limita su operatividad y reduce el atractivo del transporte ferroviario en una zona de máxima actividad portuaria e industrial.