El Martes Santo ha recuperado una de sus imágenes más esperadas en Algeciras con la salida de Nuestro Padre Jesús Cautivo Medinaceli y María Santísima de la Esperanza, en una jornada que ha estado marcada por el reencuentro, la emoción y la respuesta masiva de los fieles.
Desde mucho antes de la hora prevista, la plaza de San Isidro presentaba un lleno absoluto, reflejo de la expectación generada tras dos años sin procesionar. La apertura de las puertas de la capilla dio paso a un cortejo acompañado por miles de personas, en un ambiente de silencio, respeto y profunda devoción.
El Señor de Algeciras volvió a recorrer las calles en una estación de penitencia que destacó por su solemnidad, con un amplio acompañamiento de penitentes y promesas que avanzaban junto al paso en un discurrir constante por el centro urbano.
Minutos después, María Santísima de la Esperanza hacía también su salida, protagonizando uno de los momentos más intensos de la tarde. Su encuentro con los fieles dejó escenas cargadas de sentimiento, con numerosas muestras de emoción entre quienes aguardaban este instante desde hace años.
La cofradía, que ha reunido a miles de personas entre participantes y público, ha devuelto a la ciudad una de sus tradiciones más arraigadas, en un recorrido que ha vuelto a poner en valor el vínculo entre hermandad y ciudadanía.
El regreso del Medinaceli y la Esperanza refuerza el carácter del Martes Santo como una de las jornadas más significativas de la Semana Santa en el Campo de Gibraltar, donde la devoción popular y la tradición cofrade han vuelto a ser protagonistas.
