La Policía Nacional, con la colaboración de la Dirección General de Seguridad Nacional de Marruecos, ha interceptado en el Puerto de Algeciras un camión con remolque frigorífico que transportaba 9.300 kilos de hachís camuflados entre palés de melones, con salida desde el puerto de Tánger. Para proteger la operación, el vehículo estaba acompañado por dos coches lanzadera que vigilaban la ruta y detectaban la presencia policial.
Seis personas fueron detenidas durante la intervención y posteriormente ingresaron en prisión, acusadas de tráfico de drogas y pertenencia a organización criminal. La operación contó con la coordinación de la Fiscalía Especial Antidroga de la Audiencia Nacional y del Campo de Gibraltar, garantizando el cumplimiento de todos los protocolos legales. El hachís estaba cuidadosamente oculto para evadir los controles portuarios, demostrando la sofisticación de la red y la importancia de la cooperación internacional para desarticular estas organizaciones.
En una operación paralela desarrollada en Málaga, se interceptó una furgoneta cargada de muebles que llegó desde Tánger con destino a Algeciras, procedentes de la misma organización. La furgoneta contenía 1.825 kilos de hachís, ocultos en dobles fondos y paquetes envueltos en plástico, junto con 14.000 euros, cuatro vehículos y ocho teléfonos móviles. Los cuatro detenidos en este caso también fueron enviados a prisión.
En conjunto, las dos operaciones —vinculadas a la misma organización criminal hispano-marroquí— permitieron incautar 11.125 kilos de hachís, además de 14.000 euros, ocho vehículos y ocho teléfonos móviles, y la detención de diez personas, todas ellas puestas a disposición judicial y enviadas a prisión.