"¿Se ha podido guardar todo?": La inquietud del armador del Rúa Mar desde tierra la noche del naufragio
La Audiencia Provincial de Cádiz en Algeciras ha reanudado este martes el juicio por el naufragio del 'Rúa Mar', en el que murieron seis marineros en 2020. La sesión se ha centrado en las escuchas telefónicas obtenidas durante una investigación por una presunta trama de tráfico de hachís en el estrecho de Gibraltar, dirigida inicialmente por la Audiencia Nacional.
Cinco de los seis acusados han estado presentes, mientras que uno continúa en rebeldía, al ser señalado por los investigadores como el principal nexo entre los pesqueros y los alijos de droga. Las conversaciones grabadas se remontan a 2019, cuando el armador del barco, P.S.M., ya era investigado por utilizar presuntamente varios pesqueros para el transporte de hachís desde aguas cercanas a Marruecos.
Una de las grabaciones más significativas reproduce una conversación del tío del armador, A.M., también fallecido en el naufragio, donde menciona que "hay que sellarlo entero o abrirlo entero", una expresión que los investigadores interpretan como una posible alusión a la actividad ilícita. Otro diálogo recoge cómo el armador recibe una advertencia sobre el movimiento de grandes sumas de dinero, que su banco le exige justificar.
Durante la jornada también se escucharon conversaciones de la noche de la tragedia, en las que el armador pregunta desde tierra: “¿se ha podido guardar todo?” o “¿a cuánto estás tú de aquí?”, sugiriendo un posible contacto directo con el barco poco antes de su hundimiento. En otra grabación, el acusado comenta con su pareja que "se ha averiado el embrague", a lo que ella responde: “cuando las cosas salen mal, salen mal”.
Las escuchas incluyen hasta cinco intentos de contacto de Salvamento Marítimo con el armador durante la madrugada, tras activarse la señal de la radiobaliza del pesquero. A las 5:00, los servicios de emergencia le comunican que solo ha aparecido la radiobaliza y preguntan por qué la “caja azul” dejó de emitir desde la 1:00. Él responde que probablemente se ha hundido.
Finalizadas las pruebas, las partes presentarán sus conclusiones y la Fiscalía elevará a definitiva su acusación, que contempla penas de hasta 114 años de prisión y multas millonarias para el armador como principal responsable.