El claustro del Museo Municipal de Algeciras vivió este lunes una de esas noches que trascienden el simple acto institucional. El matador de toros David Galván inauguró las XXXIX Jornadas Taurinas de la ciudad con un pregón cargado de emoción, memoria y agradecimiento en el que abrió de par en par los episodios más difíciles de su vida y reivindicó el papel que la ciudad tuvo en su recuperación personal y profesional.
El acto estuvo presidido por el alcalde, José Ignacio Landaluce, acompañado por miembros del equipo de gobierno y representantes institucionales como el subdelegado de la Junta de Andalucía en la comarca, Javier Rodríguez Ros; la presidenta de la Mancomunidad de Municipios del Campo de Gibraltar, Susana Pérez Custodio, además de profesionales y aficionados vinculados al mundo taurino.
Lejos del pregón clásico de feria, Galván construyó un discurso profundamente autobiográfico en el que repasó desde su primera cogida en la plaza de Las Palomas hasta los años en los que llegó a plantearse abandonar el toreo por la falta de oportunidades. “Hay plazas donde uno torea y ciudades donde uno aprende a vivir. Para mí, Algeciras pertenece para siempre a estas últimas”, afirmó ante un auditorio completamente entregado.
Uno de los momentos más impactantes llegó cuando recordó su etapa más complicada, en 2021, cuando se instaló en el barrio de San Isidro y comenzó a trabajar descorchando alcornoques para poder mantenerse mientras seguía luchando por abrirse camino en los ruedos. El torero describió madrugadas interminables, jornadas de trabajo en el monte y entrenamientos agotadores mientras trataba de sostener una carrera que parecía apagarse.

El pregón estuvo acompañado por distintas piezas musicales interpretadas al piano por Manuel Butrón y dejó constantes referencias sentimentales a la ciudad, a la Virgen de la Palma, a Paco de Lucía y a la plaza de Las Palomas, convertida para el diestro en símbolo de refugio y renacimiento personal. También evocó episodios clave de su trayectoria, como la grave cornada sufrida en Jaén o las tardes más importantes vividas en el coso algecireño.
Galván recordó además la figura del maestro Miguelín y el homenaje que le rindió durante la Feria Real del pasado año, una tarde que definió como uno de los momentos más especiales de su carrera. El torero aseguró que en Algeciras encontró “una segunda oportunidad” cuando más cerca estuvo de rendirse.
Las XXXIX Jornadas Taurinas continuarán hasta el próximo jueves con distintas mesas redondas y encuentros vinculados al mundo del toro. La jornada de este martes estará dedicada a “Mujer y Tauromaquia”, con la participación de profesionales y representantes del ámbito taurino nacional.
Durante la inauguración, Landaluce defendió la importancia de mantener este tipo de iniciativas culturales ligadas a la tradición taurina y subrayó el papel histórico que Algeciras mantiene dentro del panorama taurino andaluz. El alcalde aseguró que estas jornadas convierten nuevamente a la ciudad en un referente cultural en vísperas de la Feria Real.
El cierre del pregón dejó una de las frases más aplaudidas de la noche. “Mientras yo me vista de luces, llevaré siempre el nombre de Algeciras conmigo”, proclamó David Galván en una intervención que acabó convertida en una auténtica declaración de pertenencia hacia la ciudad.
