La Audiencia Nacional ha iniciado el juicio contra 37 personas y ocho sociedades mercantiles acusadas de blanqueo de capitales, fraude fiscal y pertenencia a organización criminal. Según la Fiscalía Anticorrupción, entre 2009 y 2014 los implicados crearon una red que simulaba ser una estructura de importación de productos procedentes de China, con el fin de defraudar cerca de 53 millones de euros en IVA.
El entramado giraba en torno a la empresa Aduanas Senalar, presuntamente dirigida por Julio Seseña del Olmo, considerado el cabecilla. Para eludir el pago de impuestos, utilizaban empresas pantalla situadas en países como Portugal, Italia, Francia y Países Bajos. Aunque la mercancía tenía como destino real España, las operaciones se registraban en el extranjero y se falsificaban facturas para ocultar a los verdaderos compradores.
Los productos eran introducidos a través de varios puertos europeos, entre ellos Rotterdam, Valencia y especialmente Algeciras, que jugó un papel fundamental como nodo logístico en el tránsito de los aproximadamente 2.600 contenedores importados durante el periodo investigado.
La Fiscalía solicita 56 años de prisión y una multa de 143 millones de euros para Seseña, además de 100 millones de multa para la empresa Senalar. En total, las penas solicitadas para los cerca de 40 acusados, entre los que se incluyen transportistas, testaferros, empleados de Senalar y comerciantes chinos afincados en España, suman 572 años de cárcel y más de 1.400 millones de euros en sanciones.